Camponaraya
Arranca la escuela municipal de idiomas con 145 alumnos inscritos
El Ayuntamiento pretende «acercar el inglés a niños y grandes».
Ayuntamiento de Camponaraya, en imagen de archivo.
Los responsables del Ayuntamiento de Camponaraya han quedado gratamente sorprendidos por la respuesta que ha tenido entre los vecinos la puesta en marcha de la escuela municipal de idiomas. Una iniciativa que arranca este año y para la que ya han formalizado su preinscripción 145 alumnos.
En un primer momento, la enseñanza de idiomas se centrará únicamente en el inglés, si bien está abierta la posibilidad, «de existir demanda», a abrir nuevas enseñanzas de otros idiomas. Así lo reconocía el regidor de Camponaraya, Eduardo Morán, quien, a pesar de la excelente respuesta que ha tenido esta iniciativa entre la población de Camponaraya, se mostraba confiado en que «con el inicio del curso se pueden registrar nuevas matriculaciones, pues son muchos los vecinos que preguntan interesándose por esta actividad».
Las clases esta previsto que se inicien el próximo lunes, después de que los profesores que impartirán las enseñanzas de inglés ya hayan evaluado el nivel de los alumnos matriculados. «En principio hay cinco niveles, en los que los profesores han distribuido a los alumnos por el nivel», apuntó Morán, quien pone el acento sobre la existencia «desde niños a mayores entre los matriculados».
Las clases se impartirán en la zona del edificio de usos múltiples acondicionada para la realización de talleres y aulas de enseñanza. «Los grupos acudirán a clases dos días a la semana, o bien lunes y jueves o martes y viernes, siempre en horario de tarde, y el precio mensual de la matrícula que se ha fijado es de 25 euros», apunta el primer edil de Camponaraya. Además de la incorporación de nuevas opciones de enseñanza de idiomas en el futuro, el Ayuntamiento de Camponaraya también está abierto a la posibilidad de abrir el horario de las clases con un turno de mañana «si hubiese demanda suficiente y disponibilidad de profesorado», pensando en la posibilidad de matricular a colectivos —como el de las madres con niños en edad escolar— que pudieran tener más opciones de acudir a clase cuando los niños están en el colegio.