La situación del hospital es mejorable y hay debilidades pero no es crítica
JOSÉ ANTONIO VISEDO / GERENTE DEL HOSPITAL DEL BIERZO
El nuevo gerente del hospital, en el que desde hace dos semanas es su despacho. L. DE LA MATA
maría carro | ponferrada
Llegó al Bierzo para dirigir el hospital y pilotar la integración entre Atención Primaria y Especializada. Tras la primera toma de contacto con los profesionales del centro asistencial y cuando las dilatadas listas de espera vuelven a dejar en entredicho la gestión sanitaria, el nuevo gerente habla con Diario de León.
—¿En qué punto ha tomado las riendas del Hospital del Bierzo?
— Yo puedo comparar con otros hospitales donde he trabajado y la situación de este hospital es una situación muy esperanzadora. Es un hospital que tiene un valor añadido fundamental en el ámbito de sus profesionales y muy bien organizado pero, como sucede en cualquier organización o en cualquier hospital, existen debilidades.
—¿Las listas de espera?
—Hablar de listas de espera, que podíamos hacer un monográfico, es hablar de una cuestión que afecta básicamente a la inequidad en el acceso a la prestación de asistencia sanitaria. La situación del hospital en determinados servicios quirúrgicos y en determinados ámbitos de consultas externas o de pruebas diagnósticas es mejorable, pero no crítica. En lo referente a las listas de espera, estamos ya estudiando un plan de actuación que es coherente con el programa de reducción de listas de espera que el otro día nos presentó el consejero.
—¿Ese plan se apoya en la externalización de intervenciones quirúrgicas o sería necesario un plan específico, dado que es un problema que se arrastra desde hace años?
— La externalización de la actividad quirúrgica es anecdótica. En el Bierzo, los 580.000 euros que finalmente se van a destinar a este fin representan el 0,58% del presupuesto global del hospital, que ronda los cien millones de euros. Si esas operaciones se hubieran podido hacer con medios propios, se habrían hecho. Esta es una derivación que se plantea como una cuestión puramente estructural. Cuando uno tiene un número determinado de quirófanos que funcionan a pleno rendimiento de lunes a viernes y no se puede y tenemos unos índices en determinadas especialidades que podemos mejorar hay que tomar decisiones. Esto aliviará un poco la lista de espera pero es algo excepcional. Lo importante es aprovechar muy bien los recursos estructurales que tenemos (quirófanos, mano de obra cualificada...) y después de analizar los dos servicios más críticos, que son Traumatología y Urología, la conclusión es que tenemos problemas dispares.
—¿Qué problemas?
—Las ratios de rendimiento quirúrgico en el ámbito de la Traumatología son muy buenos, rondan el 75%, incluso un poco por encima de la media del Sacyl; pero tenemos otros ratios que hay que seguir trabajando con los profesionales y con la Atención Primaria, que son los índices de entrada salida. Luego, tenemos un serio problema en Urología, porque no hay facultativos. Tenemos una plantilla orgánica máxima de siete facultativos y sólo hay cuatro urólogos trabajando, dedicados básicamente a procesos quirúrgicos urgentes y preferentes. En este sentido, estamos haciendo una labor intensa de búsqueda de profesionales y espero poder dar respuesta en breve a este problema, porque es serio.
—¿Por qué no vienen al Hospital del Bierzo?
—Pues esa es una buena pregunta. Yo no tengo respuesta todavía, pero creo que este es un hospital muy atractivo, ubicado en una comarca preciosa y no lo logro entender. No quiero entender que sea un hospital de paso, de hecho el resto de las especialidades las tenemos bien cubiertas.
—En Traumatología hay buenos rendimientos quirúrgicos pero, a tenor de las cifras de la lista de espera, no suficientes. ¿Abrir quirófanos de tarde sería una solución?
—Obviamente, no tiene sentido que estén entrando más pacientes en lista de espera que saliendo. Igual, como primera medida, lo que hay que hacer es dotar de más horas quirúrgicas a este servicio. Traumatología tiene dos quirófanos diarios e igual, haciendo una redistribución, habría posibilidad de darle 2,2 o 2,3 quirófanos para que se hiciera alguna intervención más. La actividad quirúrgica de tarde es una decisión más estratégica del Sacyl pero los rendimiento quirúrgicos en este hospital son los adecuados.
—Oftalmología está también entre los farolillos rojos en tiempo de espera y número de pacientes que aguardan ser intervenidos
—La oftalmología no va a ser un problema en breve porque hemos creado ya un grupo de trabajo con el jefe del servicio, estamos reorganizando la actividad quirúrgica, se están operando a los más antiguos y yo calculo que en dos o tres meses ese dato estará reconducido. Lo que más me preocupa es Urología y Traumatología.
—¿Y la demora en pruebas diagnósticas como ecocardiogramas y ecografías?
—También. El tema de las pruebas de apoyo diagnóstico es una cuestión multicausal, ya que el origen de una determinada prueba requiere también una interlocución con Atención Primaria. Quizás sí sea necesaria, y eso lo tendré que estudiar con más detenimiento, la compra de otro ecocardio que permita dar respuesta a esa lista de espera. Lo mismo pasa con las ecografías, pero en todo caso, yo no he venido aquí a estar planteando compras masivas de equipos, sino a analizar de forma eficiente los recursos y la actividad de nuestros profesionales y, una vez que veamos que estamos al límite, tendremos que hacer planteamientos para mejorar esas listas de espera. Seguramente, la conclusión tras analizar los rendimientos es que hay que adquirir otro ecocardiógrafo para atender la demanda.
—Y la plantilla, ¿Es suficiente?
—Está perfectamente dimensionada en todas sus categorías. No hay necesidad de incrementar recursos humanos. Lo importante es hacer lo que se viene haciendo, utilizarlos de manera eficiente.
—Radioterapia. El Bierzo sigue sin este servicio. ¿Hasta qué punto deben primar las cifras y las ratios por encima del bienestar del paciente?
— Los pacientes que demandan tratamientos oncológicos, sobre todo de oncología radioterápica, están atendidos, desde el punto de vista asistencial, en tiempo y en seguridad. Otra cosa es la cuestión que afecta más al confort o al transporte de los pacientes al Hospital de León. Pero lo importante de estos tratamientos es, primero, los tiempos, es decir, atender al paciente en el tiempo adecuado; y en segundo lugar, la seguridad y la eficiencia clínica, que está garantizada en el Hospital de León. Nosotros hemos derivado 272 pacientes el año pasado, pero el planteamiento de crear una unidad radioterápica en el Bierzo es una cuestión que se escapa a esta gerencia.
—Urgencias ha sido una de las áreas que ha experimentado un mayor desarrollo en los últimos años. ¿Puede hablarse de colapso?
—El servicio de Urgencias, con el que tenemos una reunión todos los días a las 8.30 horas, funciona de una manera muy resolutiva. El hospital tiene una media de 160 urgencias por día con un porcentaje de urgencias ingresadas que ronda el 16%, aproximadamente, y la capacidad de resolución, con la estrecha colaboración de otras especialidades, es envidiable. El problema de los picos de urgencias, como el que tuvimos el lunes con 202 pacientes, es normal en esta época.
—¿Hace el paciente un mal uso de este servicio?¿Un Punto de Atención Continuada (PAC) adherido al hospital permitiría cribar determinados casos?
—La utilización de un elemento como el PAC puede ser una medida resolutiva, pero eso forma parte de los asuntos que tenemos que estudiar también en el ámbito de Atención Primaria y, en el momento en que se cree el área asistencial del Bierzo, trabajaremos en todos los frentes. No obstante, en términos generales, cuando un paciente viene a la puerta de Urgencias, no viene fruto de un capricho y debe ser atendido convenientemente.
—El cierre de 36 camas sigue siendo motivo de discordia. ¿Afecta realmente a la actividad asistencial?
—Las camas son un elemento estructural más que está a disposición de profesionales y pacientes en el momento en el que lo necesiten. Siempre que haya necesidad de abrir esa segunda planta, se abrirá. Lo que no es de recibo es la apertura de una planta de hospitalización que no se necesite. Mucha de la actividad que desarrollamos en ambulatoria, no sólo de consultas externas, sino que tenemos hospitales de día y se hace más de un 45% de cirugía ambulatoria, es decir, que no requiere el ingreso del paciente. Ahora mismo, las camas que están abiertas son las necesarias.
—Pero sí hay determinados pacientes que, tras un tiempo de ingreso, son trasladados a una clínica privada para su hospitalización y dar continuidad a su tratamiento.
—Porque nosotros trabajamos en un hospital de agudos, no es un hospital de crónicos ni un hospital de cuidados de mayor duración. La estancia media del hospital, que ronda los seis días y hay que mantenerla. Cuando hay pacientes que demandan una mayor estancia que ya casi, pudiéramos decir, rozan el ámbito sociosanitario, a través de nuestras trabajadoras sociales se derivan al ámbito sociosanitario o a otros hospitales con los que hay conciertos.