«Si la alcaldesa tiene que hablar del museo, lo hará con el ministro»
Gloria Fernández Merayo, en una imagen de archivo. DL
Fernández Merayo, cuando ha sido consultada por la situación en la que se encuentra la Ciuden, y la posibilidad de acercar posturas con el máximo responsable de la Fundación, ha respondido que su interlocutor, a la hora de explorar posibilidades de gestión de ese nuevo espacio cultural que se ha materializado en la ciudad, es el ministro. Así lo hizo el pasado 13 de febrero con una afirmación que no dejaba lugar a interpretaciones: «Si la alcaldesa tiene que hablar del Museo de la Energía, hablará con el Ministro de Industria y Energía», sentenció.
Un ‘aviso a navegantes’ que más allá de poner el acento sobre el estado en el que pueden estar las relaciones ‘diplomáticas’ con la actual dirección de la Ciuden, se ha traducido en la nada más absoluta para la ciudad, habida cuenta de la situación de interinidad del ejecutivo central desde el pasado mes de diciembre — de hecho la propia Merayo llegó a marcar fecha en el calendario para iniciar esas conversaciones: «cuando se constituya el nuevo gobierno». Algo que, a tenor de cómo se han sucedido los acontecimientos en el Congreso, dista mucho de resolverse a corto plazo—.
Ahondando más sobre las que se presumen tensas relaciones con el director de la Ciuden, interrogada en febrero por el expediente presentado por Ciuden en 2012, la alcaldesa, lejos de dar una solución, recriminó a la Fundación que «lo primero que tendría que haber hecho la Ciuden era haber preguntado en los años anteriores».Una actitud que ya ha comenzado a ser criticada desde algún grupo de la oposición, invitándola a asumir el papel de alcaldesa, dejando de usar como parapeto la herencia recibida.