La lluvia durante la floración merma hasta un 50% la cosecha de cereza
El lunes está previsto que comience la recogida de las variedades más tempranas.
Imagen de archivo de la pasada campaña de recogida de cerezas en el Bierzo. ANA F. BARREDO
j. c. f. | Ponferrada
Las primeras cerezas de la temporada que se recogen en el Bierzo ya han pasado las primeras ‘catas’ a la espera de que el lunes arranque la campaña de recogida de las variedades más tempranas de este fruto. Tras estas primeras incursiones en las plantaciones de cerezos en busca de los primeros frutos han comenzado a confirmarse los temores de los productores y técnicos de la futura marca de garantía de la Cereza del Bierzo en forma de importante disminución de la cosecha de esta temporada.
Una disminución de la cosecha que oscilará mucho dependiendo de cuál de las doce variedades de cereza que se producen en el Bierzo se trate, y que según, el técnico de la Asociación Berciana de Agricultores, Pablo Linares «podría llegar a afectar, en algún caso a más de la mitad de la cosecha».
Con la cautela lógica del momento en el que nos encontramos, a punto de iniciarse la campaña de recogida, los productores de cerezas del Bierzo señalan a la mala climatología de los últimos meses como la responsable de este importante merma. En concreto las lluvias persistentes de los últimos meses condicionaron sobremanera el proceso de floración y polinización, e incluso, según apunta Linares, provocó hasta la aparición de alguna variedad de hongos en los cerezos. «Se ha dado precisamente todo lo contrario, climatológicamente hablando, de lo que requiere el cerezo», señala.
Según algunos productores consultados por Diario de León, la variedad más afectada sería la calificada como ‘francesa’, y cuyo destino fundamental es la comercialización para su transformación en fábrica —si bien es cierto que no ha afectado a todas las zonas de la comarca por igual—. Y ello estaría motivado por el hecho de que las lluvias continuadas durante varias jornadas les afectó en el momento justo de la floración.
Esta disminución de la cosecha que se ha comenzado a confirmar debería llevar aparejado un incremento del precio que se abone por los primeros frutos que se recogen en el campo berciano, máxime cuando la situación que se ha producido en el Bierzo es similar a la que se ha registrado en otras zonas productoras del país. «La lluvia también ha afectado a la cosecha en zonas como el norte de Burgos o Extremadura, con lo que los precios, al haber menos producción, deberían, por lógica, elevarse», señala Linares.
Hay que recordar que la producción de cerezas en el Bierzo suele situarse por encima de los tres millones de kilos en una campaña de las calificadas como normales. Una circunstancia esta que ha sido ajena a las últimas temporadas de recogida de este fruto, sensible tanto a la acción del agua —tanto en floración como en el momento de la recolección—, como a la sequía prolongada, circunstancia que afectó a la cosecha el año pasado provocando un estrés hídrico de los cerezos, y la consiguiente pérdida de producción.
Contrariamente a lo que se había anunciado al iniciarse el año, esta campaña de cereza, finalmente, no será comercializada con la marca de garantía de Cereza del Bierzo, al no haberse podido cumplir con los plazos administrativos por parte de la Junta de Castilla y León para la oficialización del marchamo de calidad.