Aki cambia la Gran Manzana por Sicalor para desembarcar en Ponferrada
La filial de Leroy Merlín ya ha iniciado en el Ayuntamiento los trámites administrativos
La intención de Aki de abrir en Ponferrada les ha derivado a la antigua ‘Volquetes Marqués’. L. DE LA MATA
j. c. f. | Ponferrada
Pese al tiempo transcurrido y a las batallas que se han librado en los juzgados, la decisión del grupo Adeo de abrir una tienda en Ponferrada es firme, y se materializará más pronto que tarde.
Sin embargo en su empeño por abrir una tienda de artículos de bricolaje, jardinería y decoración bajo el anagrama de Aki Bricolaje —filial española de la multinacional francesa Leroy Merlin—, la dirección ha tenido que alterar los planes iniciales de su ubicación, habida cuenta de las trabas legales surgidas desde que se conocieran sus primeras intenciones de ubicación en octubre de 2014. Si por aquel entonces se apuntaba como emplazamiento de esta firma de bricolaje el antiguo aparcamiento de tierra situado frente a la Gran Manzana —una pieza desgajada del SSUNC-11 en la avenida de Galicia, a la entrada de Cuatrovientos— ahora la cadena especializada en el mundo del bricolaje ha puesto sus ojos en una de las primigenias zonas industriales de la capital del Bierzo, como es la zona de Sicalor. En concreto, la intención de la filial española de Leroy Merlin sería desembarcar en lo que en su día fueron las instalaciones de Volquetes Marqués, en el cruce entre las avenidas de Asturias y la carretera del canal.
La empresa, ya habría comunicado sus intenciones al Ayuntamiento de Ponferrada, cuya alcaldesa, en el balance de gestión del primer año de gobierno al frente del consistorio, se refirió a una empresa de «ferretería» (junto a otra de actividad ligada al bienestar social) para referirse a un incipiente cambio de tendencia en la actividad generadora de empleo en la ciudad.
A tenor de las ‘gruesas pinceladas’ apuntadas por la regidora ponferradina en su comparecencia, el proyecto que Aki pretendería materializar en Sicalor no diferiría en demasía del que se pretendía ubicar en la zona de la Gran Manzana, al cifrar en una treintena de puestos de trabajo los que se materializarían ahora —cifra apuntada ya en 2014—.