CHMS incluirá el derribo de la Casa del Guarda en su presupuesto de 2017

Anuncia obras en las próximas semanas para consolidar la cubierta a fin de evitar desprendimientos.

El inmueble que derribará la CHMS invade parte de la acera en la avenida de Asturias. BARREDO

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León

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j. c. f. | Ponferrada

La vieja Casa del Guarda del Canal Bajo del Bierzo, situada en la avenida de Asturias de Ponferrada, y sin ninguna utilidad aparente en los últimos años, pasará a la historia en el próximo ejercicio. Así lo se ha apuntado desde la Confederación Hidrográfica Miño Sil después de haber recibido la petición del Ayuntamiento de Ponferrada en la que requería actuar en un inmueble que está invadiendo la acera de la margen izquierda en la entrada a Ponferrada por esa transitada avenida.

Convertido en un caballo de batalla de la formación regionalista que encabeza Tarsicio Carballo, desde el organismo responsable de la cuenca del Sil se ha avanzado que en los presupuestos de la Confederación para el próximo ejercicio se recogerá una partida para proceder al derribo de ese ruinoso inmueble.

Mientras tanto, y ante la situación de deterioro en el que se encuentra el edificio, «en las próximas semanas», según se apunta desde la CHMS, se procederá a realizar trabajos de consolidación de parte de la cubierta. En concreto de actuará en la zona de la techumbre más próxima a la avenida de Asturias, y de esta forma se evitarán que posibles desprendimientos del tejado puedan terminar invadiendo la calzada o alcanzando a algún peatón que transite por la zona.

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La respuesta del organismo responsable de las aguas en la comarca del Bierzo se produce después de que la corporación municipal ponferradina respaldase por unanimidad en el pleno celebrado en la última semana de abril la propuesta del PRB para urgir medidas en este punto. Desde la formación regionalista se ha alertado en reiteradas ocasiones del peligro que para los peatones supone la situación de esta edificación, ya que, por la estrechez de la acera en ese punto –al estar invadida por el inmueble— no pocos son los que se ven obligados a bajar a la calzada para continuar caminando, con el riesgo de que puedan ser alcanzado por alguno de los vehículos que circulan por esa avenida.