Los bomberos sacaban ayer un aparato antiguo del interior del Museo de la Radio Luis del Olmo de Ponferrada. L. DE LA MATA

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

C. FIDALGO | PONFERRADA

Las llamas eran bengalas. El agua, de verdad. El incendio, de mentira. Y los protocolos de actuación para apagar el fuego y rescatar los objetos más valiosos los mismos que aplicarían los bomberos en caso de emergencia.

Ocurrió en el Museo de la Radio, ayer a media mañana y sirvió de colofón a las jornadas sobre emergencias en el patrimonio que ha acogido la ciudad esta semana. Eran las 11.30 horas cuando sonaron las sirenas de los bomberos y un camión del cuerpo local irrumpía en la calle Gil y Carrasco como si fuera cierto que se había declarado un incendio en el museo. En los primeros momentos, más de uno se lo creyó. «¡Ah.., pero si es un simulacro!» decía la camarera de un negocio de hostelería cercano mientras se asomaba a la puerta de su establecimiento y veía a los bomberos desplegar una manguera, instalarse los equipos de respiración y las bombonas de oxígeno, y entrar en el museo vecino para recoger los objetos catalogados previamente como prioridad en caso de emergencia. «¡Menudo susto¡».

En pocos minutos, por el taklie de uno de los bomberos se escuchaba una frase tranquilizadora. «Lo tenemos totalmente sofocado». Y en seguida se produjo el desfile de profesionales que sacaron del interior del edificio objetos de valor —antiguos aparatos de radio, pinturas, esculturas, imágenes— hasta el puesto de emergencias situado en mitad de la calle, donde un grupo de profesionales del sector cultural se encargaron de embalarlos y cargarlos en una furgoneta con destino a un almacén municipal.

Cargando contenidos...

Todo era falso. Y todo era real. El simulacro atrajo a un montón de curiosos. Y bomberos y gestores se tomaron muy en serio el ensayo, por si en algún momento tienen que intervenir de verdad.