terapia solidaria
Sacos contra el dolor para ayudar a los refugiados
Los mayores de la residencia El Santo de Bembibre elaboran estos días 200 sacos térmicos con forma de corazón para aplacar el dolor que se venderán a cinco euros para ayudar a los niños refugiados de la guerra.
Los mayores elaboran los sacos con ayuda de una monitora. M.Á.C.
M. Á. CEBRONES | BEMBIBRE
A pesar de la idea generalizada del carácter comercial que rodea la celebración de San Valentín, el patrón del amor y la amistad ha inspirado actuaciones solidarias. Ese es el caso de las residentes del centro de la tercera Edad El Santo de Bembibre, que dentro del Taller de Terapia ocupacional que les ofrece Clece, gestora del centro, han decidido elaborar sacos térmicos, que posteriormente sacarán a la venta con la finalidad de obtener fondos que enviarán como ayuda a los refugiados.
Son un total de diez personas las que elaboran, totalmente a mano, 200 sacos térmicos que posteriormente rellenan con trigo «para poder calentarlos y aplicarlos en la zona en que tengas algún dolor», explicaba ayer entre ellas al realizar el trabajo de relleno de las primeras piezas. Darles forma de corazón fue la idea que inspiró la celebración de San Valentín, aunque, como decía una de las participantes «no son para san Valentín, son para cuando te duela el cuello y para ayudar a los niños refugiados de la guerra». De cualquier modo «ya es una muestra de cariño este trabajo», señalaba la responsable del taller de terapia ocupacional en el que también realizan actividades como pintura, manualidades, cálculo o caligrafía «para mantener activados el cuerpo y la mente».
Los saquitos térmicos se sacarán a la venta al precio de cinco euros, en la propia residencia, aunque también podrán adquirirse llamando al teléfono del centro 987 511 834. Así mismo se venderán durante la celebración del Festival del Botillo que la residencia El Santo celebra cada año entre las actividades de participación e implicación social con los colectivos más desfavorecidos.