El movimiento Pulpitos Solidarios llega al Bierzo para ayudar a los prematuros
Los muñecos de ganchillo tranquilizan y mejoran la respiración de bebés nacidos antes de 32 semanas.
La propietaria de L’atelier de Elena y la precursora del proyecto en el Bierzo, Maite Palla. ANA F. BARREDO
maría carro | ponferrada
Todo comenzó en el año 2013 en Dinamarca tras el nacimiento de una niña prematura y la recomendación que un grupo de enfermeras hizo a sus padres de adquirir un muñeco con forma de pulpo y unas características concretas que podría contribuir al mejor desarrollo de la bebé. Un caso aislado que se ha convertido en un movimiento solidario internacional que en febrero de este año llegó por primera vez a España y tan sólo un mes después ya ha entrado en el Bierzo. La veterinaria Maite Palla ha sido la precursora de la acción Pulpitos Solidarios en la comarca y, en el objetivo de movilizar a un ejército de tejedores que fabriquen los pulpos que después serán donados a los niños prematuros del Hospital El Bierzo, ha encontrado el apoyo de la jefa del servicio de Pediatría, Ana Lucía Martínez, y de la propietaria de L’atelier de Elena.
Será en este establecimiento de mercería creativa ubicado en la calle Real de Ponferrada donde se fabricarán los pulpitos de ganchillo el próximo mes de abril. Maite Palla reconoce que todo parece haberse alineado para salir bien después de que, viendo la noticia en un informativo, decidiera emprender la aventura a título particular y contactar con el resto de colaboradores, que desde un principio han apoyado el proyecto, tanto a nivel humano como médico. Y es que los beneficios de estos pulpitos en los bebés nacidos antes de las 32 semanas de gestación son múltiples, principalmente porque los tentáculos en forma de espiral de los muñecos recuerdan al cordón umbilical y el bebé se aferra a ello como si todavía estuviera en el vientre materno. Ello les tranquiliza y mejora su respiración y su tasa de oxígeno en sangre, destaca la jefa de Pediatría del Hospital El Bierzo.
Todo el proyecto es altruista y la colaboración totalmente desinteresada. «No se trata de ganar en nada , excepto en afecto y entrega a los bebés más pequeños», aseguró Ana Lucía Martínez; mientras que Maite Palla garantiza que la seguridad de los niños será absoluta dado que, una vez fabricados los pulpos, «pasaremos todos los controles de calidad de la lana, de la textura, las medidas y el relleno y después llegará al Hospital, donde lo van a higienizar y va a pasar el control de los responsables médicos».
Según los datos del servicio de Pediatría, en el último año nacieron en el centro hospitalario 45 niños antes de las 37 semanas de gestación y fueron 46 en 2015. Bien es cierto que la acción solidaria y terapéutica de los pulpitos está dirigida a los bebés nacidos antes de las 32 semanas, por lo que el número necesario de muñecos al año será algo menor. En todo caso la acción está en marcha y no sólo ayuda a los prematuros en este sentido, sino que también «contribuye a humanizas las áreas de neonatos», destacó Palla, creando un entorno mucho más afable para el bebé, con una iluminación y condiciones más idóneas.