Asaja valora en 151,7 M€ las pérdidas por sequía y heladas
La organización agraria anuncia una caída de la renta agraria del 52% en la provincia.
Asaja-León convocó a su junta directiva y al consejo aesor. SECUNDINO PÉREZ
A. DOmingo | Redacción
Tan demoledora como las temperaturas bajo cero de la pasada semana y los meses de sequía que arrastra el campo leonés resultó ayer la valoración provisional de daños que ofreció la organización profesional Asaja a su directiva y consejo asesor. Las ventas de los agricultores, estima el sindicato, mermarán en 151.704.000 euros, cálculo que deja fuera el incremento de costes que la falta de agua supone para la ganadería.
Según Asaja, esta disminución de las ventas del campo «se traslada íntegra a la pérdida de renta» de los agricultores leoneses, dado que los costes de producción «apenas varían» —al incrementarse unos y bajar otros—, las amortizaciones se mantienen en niveles muy similares, al igual que no se producirán cambios sustanciales en el cobro de las ayudas de la PAC. De esta manera, el sindicaro resta la cantidad total a los 290 millones de euros que supone la renta agraria provincial en un «año normal», lo que sitúa a esta en 138.296.000 millones. Un 52,31% menos en términos relativos.
El sindicato reconoce que sus cálculos no tienen en cuenta la recuperación de ingresos de aquellos agricultores que tuvieran suscritas pólizas agrarias y aclara que el importe de la reducción de ventas se estima en función de «los precios de mercado más habituales el año pasado», si bien la reducción de la oferta podría elevar las cotizaciones en algunos productos como los forrajes. Además, se estima el importe del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) «que se deja de cobrar por la menor facturación».
Encabeza la lista de pérdidas la reducción del rendimiento del maíz —que se calcula en un 25% menos— en 60.000 hectáreas. Las zonas modernizadas conseguirán «una cosecha normal a la baja», mientras que en los regadíos que mantienen el riego por inundación surgen importantes dudas: mientras unos agricultiores han optado por cultivos menos exigentes o han dejado parte de sus explotación sin sembrar, otros «se han arriesgado y han sembrado como en un año normal». Sólo un mes de junio lluvioso podría arreglar en parte la falta de recursos hídircos, al evitar el gasto de agua en este mes, señala el informe, que se hace eco de los mayores gastos que precisa el regadío frente al secano. Aunque se mantiene «cierta esperanza» y la situación es mejor que en secano, también las pérdidas serán mayores, por el mayor peso del regadío frente al secano. El documento de Asaja refiere «daños muy considerables» en los cereales de regadío —especialmente en el trigo y aún por definir— y «daños masivos en la superficie cultivada de cebada».
El secano ocupa el segundo puesto en pérdidas, con producciones medias de cereal de «500 a 600 kilos por hectárea», el 20% de lo habitual. Alfalfa y veza resultan ruinosas y el girasol «no llegará a su término» si es que nace.
Los pastos sufren una importante merma. El calor de las semanas pasadas adelantó el crecimiento de la hierba, seca luego por falta de lluvia. En cuanto al forraje —alfalfa, veza, cereal y paja—, se espera una importante subida por depender de los mercados locales.
Ayudas o movilización
Para paliar la «catástrofe» del sector, Asaja pide al Estado y la Junta ayudas de ‘minimis’ de hasta 15.000 euros por explotación, préstamos subvencionados, beneficios fiscales y en los pagos a la Seguridad Social, flexibilizar la normativa de la PAC, así como exonerar a los profesionales del pago de cánones y tasas a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). También exige cambios normativos y «dotación presupuestaria» para impulsar el seguro agrario y «respalda sin fisuras una gran movilización del sector si no se obtenie la respuesta adecuada»Esta medida precisaría de la unidad sindical para su convocatoria.