El Procurador reclama a la Diputación un plan vial de 5M€ para la Somoza
Emite una resolución que se apoya en un informe de la Guardia Civil que corrobora el mal estado de la carretera principal.
Estado de un tramo de la carretera que une Villafranca del Bierzo con Tejeira, en una imagen de archivo . ANA F. BARREDO
maría carro | ponferrada
Una resolución del Procurador del Común —dictada el día 3 de este mes en respuesta a una queja presentada por el PSOE de Villafranca— emplaza a la Diputación de León a desarrollar una plan de mejora de la carretera principal de la Somoza berciana, la que une Villafranca del Bierzo con Tejeira por Villar de Acero (LE-5225) y da acceso a nueve localidades, y también de una de sus bifurcaciones, la LE-4201, que lleva hasta Cela y Porcarizas. Una actuación cuya inversión ronda los cinco millones de euros, según el informe que la propia institución provincial remitió al Procurador del Común.
En todo caso, al margen de este plan general de mejora que el Común propone en base a un informe elaborado por la Guardia Civil de Tráfico; el defensor del Pueblo considera también de obligado cumplimiento la ejecución de una serie de obras de urgencia que han de hacerse «con la mayor inmediatez», principalmente en la LE-5225. «La mejora del estado de la carretera puede llevarse a cabo en dos fases, distinguiendo entre las obras urgentes por afectar a la seguridad vial de los usuarios y las obras de mejora integral, cuyo coste estimado por la Diputación ascendería a cinco millones de euros».
La instalación de barreras de protección en todos los márgenes en los que existen desniveles y fuertes pendientes, la reparación del pavimento en todos los tramos deteriorados, el pintado de la señalización horizontal en aquellos tramos que no cuenten con ella o en los que no sea perfectamente visible y la instalación de señalización vertical de advertencia de peligro y de limitación de velocidad. Estas son las medidas inmediatas que debiera acometer la Diputación, al margen de valorar «la posibilidad de incluir, en el próximo ejercicio presupuestario (2018), la dotación necesaria para el inicio de la tramitación administrativa del proyecto de modernización de ambas carreteras, de manera que en los siguientes ejercicidos, puedan acomterse las obras», determina el dictamen.
Por lo tanto, el Procurador del Común da la razón al PSOE en sus quejas, amparando su resolución en un informe de la Guardia Civil que «no sólo corrobora lo que nosotros venimos denunciando, sino que va más allá», destacó ayer el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Villafranca, Juan José Núñez, en una comparecencia en la que estuvo acompañado de los representantes de las pedanías de Tejeira, Vilela, Villar de Acero y Paradaseca. Responsables políticos y representantes de los 500 habitantes de la zona, que ahora piden al alcalde de Villafranca, José Manuel Pereira (PP), que «se implique» en el proceso,m porque «creemos que no ha hecho todo lo posible».
informe taxativo
Lo cierto es que el informe elaborado por la Guardia Civil de Tráfico por petición expresa del Procurador del Común no da margen a la Diputación de León.Si bien los informes de ambas administraciones coinciden en aspectos como que «la intensidad media diaria de tráfico es baja y que la siniestralidad es muy baja» —se han registrado tres accidentes en dos años— y que el primer tramo de la carretera entre Villafranca y Tejeira, está en buen estado; en el resto de puntos no hay coincidencias.
«Mientras que la Diputación señala que el estado actual permite el servicio mínimo requeriddo, la Guardia Civil lo califica como de malo en algunos tramos, muy malo en otros y perligroso para la seguridad vial en muchos puntos», destaca el Produrador en su informe.
Concretamente, Tráfico describe, en ambas carreteras de la Somoza berciana, un estado de conservación del pavimento «muy malo», principalmente en los últimos seis kilómetros de la LE-5252 hasta Tejeira; una calzada «muy estrecha» en varios puntos, que obliga incluso a salirse de la zona asfaltada para poder realizar el cruce de vehículos —«imposible» en algunos tramos—, «riesgo estremo para despeñarse por precipios de vértigo», señalización horizontal y vertical «prácticamente nula» y ausencia, casi absoluta, de barreras metálicas de seguridad.