Los trabajadores de Carpisa se quejan de los impagos de nóminas y extras
La plantilla se siente engañada por el prolongado retraso en la solución del proceso concursal.
La cantera de Carpisa (en la imagen) cuenta con un potencial de futuro importante y los trabajadores se están viendo perjudicados. DL
Manuel Félix | Ponferrada
La tensión y el nerviosismo va en aumento entre la plantilla de los trabajadores de Carpisa, la industria pizarrera de Puente de Domino Flórez. No han cobrado las nóminas de junio y julio, más dos pagas extras atrasadas, una de ellas la de las vacaciones de verano.
El administrador concursal les había dado una solución en asamblea y pasa el tiempo y siguen sin conocer su futuro laboral. Se quejan de que se haya prolongado hasta ocho meses el s suspensivo. Afectaba a entre 47 y 48 operarios y el acuerdo contenía a otros 13 trabajadores de ERE de extinción, más otros cinco por la vía de la prejubilación, algunos de éstos integrantes del comité sindical con el tema ya resuelto.
Creen los trabajadores que aún siguen en la plantilla de Carpisa que la prolongación del ERE supone también perder tiempo de compensación de desempleo y por eso estiman que podrían solucionarlo en menos tiempo, en tres meses.
Además de la incertidumbre que han vivido tras prometerles en asamblea que el 31 de julio tendrían la documentación del ERE para poder acudir al Fogasa, se prolongó en el tiempo (les dijeron también el 3 de agosto, pasó la fecha y finalmente ya la han obtenido); a todo ello se une ahora el hecho de que no han cobrado ni las nóminas ni otras dos pagas extras, la de beneficios que devengaba del año 2016 y la de vacaciones de este verano.
«No tenemos ingresos y llevamos ya tres años con esta agonía de cobrar o no cobrar. Somos gente que tenemos que comer, como todo el mundo, con obligaciones, y aquí parece que no contamos para nada; es necesario que el administrador concursal se mueva y que cumpla, porque esto se está poniendo muy feo», decía a este periódico una de las persona afectadas que prefiere que no aparezca su nombre en esta información.
Hay operarios con más de 20 años de trabajo en la empresa, que no saben qué pasará y que están también por la labor de que, si hay dos ofertas de empresarios presentadas al administrador para que se haga con la sociedad y se retome en lo posible la normalidad, pues que lo tramiten cuanto antes.
Los trabajadores no ocultan tampoco su malestar con la representación sindical, dado que se han visto en parte privados de una mayor representación en el proceso (más ojos mirando que todo discurra con normalidad), al aconsejarles que no presentaran procurador y de esa manera el proceso concursal iría más rápido. No presentaron procurador, pero el proceso no se ha aligerado. Una situación que ha creado más dudas y sombras sobre el proceso de liquidación, que lleva ya meses en marcha.
La plantilla de Carpisa espera que no todo sea un plan preconcebido para tratar de amedrentarlos, confundirlos y aburrirlos para que echen la toalla y pierdan los derechos laborales que han ido ganado con el tiempo.
Desde que este conflicto laboral ha saltado a la opinión pública (eran más de 60 trabajadores), ningún sindicato ha levantado la voz ni ha puesto encima de la mesa reivindicación alguna en defensa de los trabajadores, que ahora se siguen viendo abandonados y hacen un nuevo llamamiento para que también les echen una mano. Los trabajadores recuerdan que ya pidieron ayuda sindical a primeros de julio y no han recibido respuesta.