La DO se prepara para vendimiar de seis a ocho millones de kilos de uva
El Consejo Regulador realizará el domingo la ofrenda del primer mosto en Carracedo.
El párroco de Carracedo, Jesús Álvarez, y Misericordia Bello presentaron ayer el primer mosto. M. M.
m. macías / a. g. | ponferrada
La presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de los Vinos del Bierzo, Misericordia Bello, confirmó ayer que la vendimia que ya ha comenzado en el Bierzo reunirá entre seis y ocho millones de kilos de uva, después de que la cosecha haya disminuido un 40 por ciento respecto lo habitual.
Así lo aseguró ayer durante la presentación de la ofrenda del primer mosto que el Consejo realizará el domingo a la patrona, Santa María la Real de Carracedo del Monasterio.
«La cosecha está muy desigual», afirmó Bello después de reiterar que la crudeza meteorológica en forma de heladas y granizo que sorprendieron a la comarca durante los meses de primavera, y la sequía de este verano, han recortado la producción como se temía. Sin embargo Bello señaló que «hay zonas en buen estado y si llueve sería estupendo para la cosecha». Así las laderas encaradas al su en zonas como Parandones o Villafranca del Bierzo son zonas con mucha uva y en muy buen estado. Las variantes meteorológicas provocarán que se produzcan dos vendimias este año. Una primera buena, con las uvas que no se vieron afectadas por las heladas y una segunda peor, que requerirá tratamiento.
Ofrenda del mosto
Bello se mostró honrada por el nombramiento del Consejo Regulador «para hacer la ofrenda al primer mosto del año, un acto histórico referente a las viñas y al vino que se inició hace montones de años».
En la misma línea, el párroco de Carracedo, Jesús Álvarez, recordó el papel de los frailes del monasterio como «grandes artífices de la plantación de viñedo en la comarca». Hizo además una petición para que el «Consejo Regulador de los Vinos del Bierzo vuelva a ser el mantenedor porque este tiene la potestad y voz de todas las bodegas».
El acto tendrá lugar el domingo a las 12.30 horas y consistirá en una procesión desde la iglesia parroquial hasta el campo de la fiesta, para volver al punto de inicio. Allí se procederá a la pisada de uva y a la ofrenda a la patrona, que por segunda vez en la historia correrá a cargo del Consejo Regulador de Vinos del Bierzo.