San Esteban del Toral celebra el primer nacimiento de un bebé en una década
Iago devuelve la esperanza a los vecinos de un pueblo cada vez más envejecido
Iago junto a sus padres en la localidad de San Esteban. CEBRONES
m. á. cebrones | bembibre
Se llama Iago, y es el primer recién nacido de San Esteban del Toral en casi una década, lo que lo convierte en todo un símbolo de la recuperación de los pueblos que parecían amenazar con despoblarse totalmente.
Y es que la apuesta familiar por recuperar y disfrutar la vida sana y tranquila en contacto directo con la naturaleza ya fue iniciada por Jonathan, padre de Iago —con I latina, viene de Santiago— se inició con la compra de la casa del mayorazgo de los Cubero «que he ido restaurando poco a poco, tirando de amigos y demás», respetando en todo momento la estructura y características de la construcción.
Su profesión, herrador de caballos, poco usual en la actualidad, le lleva a viajar continuamente «por toda la provincia, y también Galicia y Asturias», y el regreso a casa le recuerda a su infancia «tengo ganas de que crezca, de soltarlo y que corra y disfrute de todo lo que yo disfruté de pequeño, con los animales y la naturaleza. Es lo más sano y divertido».
Los padres de Iago han celebrado el nacimiento del pequeño aumentando la dotación que la naturaleza ofrece en San Esteban con la plantación de cuatro árboles «ya sabes, solo nos falta escribir un libro, pero hemos plantado cuatro árboles por el niño», señalaba Claudia, la madre, que se ha sumado a la apuesta por la vida en la naturaleza «levantarte por la mañana y ver a los corzos pastando o corriendo no se paga con nada, y tienes Bembibre a dos minutos con lo que no falta nada». De este modo un manzano, un castaño y un membrillo irán creciendo con el habitante más pequeño de San Esteban que inicia la recuperación de la localidad.