Fabero, en el punto de mira
Si la amenaza del fuego se ha repetido en Las Médulas durante todo el verano, similar es la situación de la zona en la que confluyen los municipios de Fabero, Páramo del Sil y Berlanga. Un espacio en el que suceden impunemente los incendios. El último tuvo lugar ayer mismo y se originó a las 17.05 horas en el entorno de las explotaciones a cielo abierto de San Miguel de Langre, entre Fabero y Berlanga. De nuevo un fuego intencionado que arrasó cinco hectáreas de matorral y obligó a la Junta a movilizar un helicóptero, una brigada helitransportada, una cuadrilla de tierra, dos autobombas —uno de ellos de Fabero—, un bulldozer y tres agentes medioambientales. La alcaldesa de Fabero, Mari Paz Martínez, volvió a condenar los hechos y consideró una «vergüenza» lo que está pasando en el Bierzo. «Esto ya es insoportable, vivimos en continua tensión», se lamentó.