El abrazo de los 80 asturianos
l. de la mata
La reivindicación se mezcló ayer con la emotividad en una manifestación de encuentros en la que la llegada de los 80 mineros asturianos que se unieron a la protesta marcó un punto de inflexión. Con ellos llegó el ruido y, frente a frente, asturianos, bercianos y lacianiegos se abrazaron conscientes de que la lucha es cada vez más dura, porque cada vez son menos. El sector agoniza pero ellos se resisten a dejarlo morir. Con el puño levantado y entonando el ‘Santa Bárbara bendita’, los mineros volvieron a dejar claro que sus pulmones tienen todavía aire suficiente para gritar y que juntos, como también defendieron los palentinos, seguirán alzando la voz.