La DO Bierzo demuestra en el Palace la fuerza de su nueva añada
La presidenta del Consejo sitúa a Madrid como «capital aliada» de los caldos bercianos.
Los salones del Palace fueron el escenario para presentar las nuevas añadas de los vinos del Bierzo. RAQUEL P. VIECO
pacho rodríguez | madrid
Aunque el color del vino no es apto para daltónicos, el lujoso Palace de Madrid, ayer se tiñó de sus colores. Del rojo, o burdeos y todas las demás gamas que se vieron, a través del Mencía. O del dorado, amarillo, etc, de ese Godello que pone en hora los blancos bercianos. La sorpresa, por fuera, se sumó con el blanco nieve de un inusual Madrid nevado que dibujaba una estampa de gran ciudad de montaña.
Como hoy, aunque más bonito, lo está cualquier pueblo berciano. La Denominación de Origen de los vinos Bierzo demostró en la capital que a estas tierras se llega también por el vino. Máxime, en un día en el que hasta las autopistas y autovías eran poco recomendables. Mucho mejor, por tanto, el viaje imaginario a través de los sabores de los caldos bercianos. Bien tinto, bien blanco, y mostrando las nuevas añadas, la mejor forma de entrar en calor.
La presidenta del Consejo Regulador de la DO Bierzo, Misericordia Bello, mostró la satisfacción conjunta de lo bien recibidos que son los vinos bercianos en Madrid.
Y reconoció así la capital de España como una ciudad aliada: «Es cierto. Lo es. Y se nota cada más la mayor aceptación que tienen. Y como ampliamos un poco los gustos tanto hacia los más expertos como hacia los que se acercan al vino por primeras veces», comentaba, lamentando la ausencia de algunas de las bodegas que iban a estar —más de treinta—, y que a causa de la nieve o habían retrasado su llegada o no habían ni podido acudir a Madrid para esta actividad.
Junto a esta intención de diversificar clientela quedó de manifiesto que el conocimiento tanto en lo que a gustos se refiere como a nivel comercial, el vino DO Bierzo se ha hecho un hueco en la capital y que como contrapartida, los profesionales de aquí responden tanto en una oferta cuidada como en organización profesional.
Y, tanto vino a vino como paso a paso, el vino del Bierzo volvió a demostrar que es el mejor salvoconducto de los sentidos para salir del centro y llegar a tierras prometidas como estas bercianas.