Camponaraya ayudará al nieto del paseado a abrir la última fosa de Magaz
El alcalde se pone a disposición de la familia, bloqueada por las trabas del dueño de la finca .
Exhumación de una de las fosas de Magaz en 2008. L. DE LA MATA
c. fidalgo | ponferrada
El alcalde de Camponaraya, el socialista Eduardo Morán, ofrecerá toda la ayuda que pueda prestar el Ayuntamiento al nieto de Francisco Gundín, uno de los tres paseados en 1936 a los que todavía se busca en la Curva de Magaz de Abajo, donde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ya exhumó hace una década otras dos fosas. El nieto de Gundín, Bienvenido García Gundín, vio como hace una década el dueño de los terrenos donde la ARMH sospechaba que se encuentra el cuerpo de su abuelo y el de un matrimonio de Congosto, no permitía continuar los trabajos una vez autorizada una primera cata del suelo que no dio resultados. Aunque Gundín acudió a los juzgados y a la Subdelegación del Gobierno, no encontró entonces el amparo que buscaba y que le reconoce la Ley de la Memoria Histórica.
«Nos ponemos a su disposición», manifestó Morán a este periódico, consciente de que el nuevo Consejo de la Memoria implantando en Castilla y León por el ejecutivo autonómico para desarrollar la Ley de la Memoria Histórica deja en manos de los ayuntamientos el contacto con los propietarios de los terrenos. La ley permite una ocupación temporal de los terrenos donde se crea que se encuentra una fosa en caso de que el propietario se niegue a permitir la exhumación.
Morán, que hace diez años y siendo teniente de alcalde ya sirvió de contacto municipal a la familia, ya recabó entonces testimonios para tratar de dar con el lugar exacto donde enterraron los cuerpos de Francisco Gundín y los del matrimonio formado por Filomena Ferrera y José Soto.
La ARMH también ha asegurado que elaborará un plan de exhumación para presentarlo ante el Consejo de la Memoria de Castilla y León y ante el Ayuntamiento de Camponaraya.