RECONOCIMIENTO
Toño Criado reivindica el futuro del Bierzo con su premio Lambrión
Toño Criado, al recibir el reconocimiento de los periodistas bercianos en Madrid. RAQUEL P. VIECO
pacho rodríguez | madrid
Llegó a Madrid, se instaló en una pensión de Argüelles, se moría Franco y él empezaba el periodismo que soñaba ya de muy pequeño cuando escribía para la contar la vida y se presentaba en los concursos de Coca-Cola. Pero eso pasó hace décadas, cuando estudió periodismo en la capital y supo lo que eran los grises dando palos dentro aulas y recintos universitarios. Luego RNE y mucha crónica parlamentaria.
Toño Criado (Ponferrada, 1956) pertenecería con orgullo a la categoría periodística de viejos rockeros. De lo primero tiene poco porque aún es lo joven que aparenta y no lo que dictan prejubilaciones escabechina como las que se practican en los medios de comunicación. De lo segundo, de lo rockero, puede decirse que lo lleva no sólo a la condición de periodista batallador sino a lo estrictamente musical. Ayer fue a ver a The Pretty Things a la madrileña sala Sol. Y un día antes fue flamante Lambrión Chupacandiles, galardón que entrega el Círculo de Periodistas Bercianos en Madrid en el Prada a Tope de la calle Príncipe. Para que todo quede en El Bierzo.
Recordaba en este acto que él hubiera querido ser periodista aventurero, aunque sí fue testigo directo de una aventura llamada Transición española. Realmente se desquitó porque se ha hecho España y Europa en autostop, también señalaba. Pero lo mejor es confirmar su espíritu con sus propias palabras: «El periodista debe buscar la verdad, aunque pueda irritar a los practicantes de la verdad a medias, de la mentira disfrazada. Ya no se lleva la crónica reposada y analítica. No es sinónimo de ser el mejor, el que primero lo cuenta», relata. También anima a los bercianos a participar en la protesta del 16 de diciembre.