SUCESOS
Asaltan el consistorio de Páramo para abrir una caja cerrada hace 40 años
El ladrón sólo pudo llevarse un poco de efectivo guardado en los cajones de varios escritorios.
Imagen del exterior de la casa consistorial de Páramo del Sil, en imagen de archivo. L. DE LA MATA
Pólizas de diez pesetas del año 1982 y una permuta de un terreno que la Junta Vecinal había dado al Ayuntamiento en la primera legislatura de la democracia, el mismo en el que luego se construyó la piscina municipal. Esto es lo que había en la caja fuerte de la casa consistorial de Páramo del Sil, cerrada desde hace casi cuarenta años, totalmente inservible y tapada, casi por completo, por dos armarios del despacho del juez de paz. Pese a todo, llamó la atención de alguien y ese alguien decidió asaltar el ayuntamiento en plena madrugada y abrir la caja con un soplete para llevarse un botín inexistente.
El asalto se produjo el pasado fin de semana y lo único que consiguió el ladrón fue el poco dinero en efectivo que encontró en los cajones de los escritorios de las diferentes estancias del consistorio. Revolvió todo salvó el despacho de la secretaria, según explicó ayer el alcalde de Páramo del Sil, Ángel Calvo, sorprendido por un hecho insólito, sobre todo porque lo único que se llevó el asaltante fue la recaudación de las cuotas de pilates, el gimnasio y el rocódromo municipal, un sobre con dinero de los concejales del PP que estaba en uno de los cajones del despacho de Alcaldía y 60 euros que había en un bolso que hace unos días alguien perdió en el mercado local y se guardaba en el edificio consistorial a la espera de localizar a su propietaria. Todo ello —asegura el alcalde— no suma más de 500 euros, aunque será hoy cuando se haga la estimación de los daños y el recuento de lo que pudo ser robado.
Dinero no se llevaron mucho, pero los daños que dejaron sí son importantes, habida cuenta de que están forzadas las cerraduras de todos los cajones salvo los de Secretaría. «No se llevaron documentos, ni ordenadores, ni discos duros, ni cámaras de fotos, ni portátiles. Nada. Sólo el dinero en metálico», asegura el regidor, convencido de que quien asaltó el edificio conocía bien su distribución. Entró por una ventana trasera que da al primer piso, ayudándose de las rejas de la ventana de la planta baja y trepando por el cable de la luz. Una vez dentro, recorrió todo en busca de lo que quería, apartó los armarios tras los que estaba la caja fuerte y, a golpe de soplete, la abrió. De hecho, alguno de los documentos que había en su interior quedó algo quemado.
«Alguien vio la caja fuerte cuando estuvo en el despacho del juez de paz y pensó que allí había algo, pero lo cierto es que no se utiliza para nada desde hace décadas. Tanto que si a mí me preguntan si el ayuntamiento tiene caja fuerte, tendría que pensar dónde está», afirma el alcalde de Páramo del Sil, asegurando que es la primera vez que la casa consistorial es escenario de un robo. Fue él el primero en percatarse de lo que había pasado el domingo por la mañana, cuando se acercó hasta el ayuntamiento para cerrar algunos asuntos pendientes.
ROBOS EN OTROS PUEBLOS
El hecho ha sorprendido a los vecinos de un pueblo tranquilo en el que no suelen darse robos de este tipo, salvo el que en noviembre de 2017 sobresaltó a todos. Entonces, hasta seis bares fueron atracados en una misma noche y los ladrones, duchos en la práctica del asalto a tenor de las técnicas que emplearon, se llevaron todo el dinero en efectivo que encontraron en las cajas registradoras, las máquinas tragaperras y de la venta de lotería.
Bien es cierto, que la inseguridad se ha incrementado en la zona del Alto Sil en general, con varios robos en los pueblos de la contorna, los más sonados de los últimos meses en Toreno, en establecimientos y garajes. Además, hace tan sólo unos días asaltaron uno de los bares de Matarrosa del Sil, al borde de la carretera CL-631, y entraron también en la vivienda ubicada en la planta superior.