LA MINISTRA DE CULTURA VISITA LAS MÉDULAS
«Un rastro de la memoria»
Sólo unos minutos en el Aula Arqueológica y en el mirador de Orellán bastaron para que Pilar del Castillo quedara impresionada por la belleza de Las Médulas. Los picachos rojos que dejaron dos siglos de
La ministra se despidió de Las Médulas dando por seguro que volverá al yacimiento para conocerlo en profundidad. Siempre acompañada por el presidente de la Fundación Las Médulas, Luis del Olmo, y por el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, Pilar del Castillo inició su fugaz visita con un recorrido por el Aula Arqueológica, donde recibió las primeras explicaciones del arqueólogo Javier Sánchez Palencia. Sin demorarse más que unos minutos, la comitiva se desplazó inmediatamente al mirador de Orellán, donde Del Castillo preguntó a Sánchez Palencia por el procedimiento de la ruina montium empleado por los romanos para derrumbar la montaña y seleccionar el oro, por el tiempo que permaneció activa la mina y por la procedencia y la entrada de los canales que trasladaban el agua necesaria para infiltrarla en las colinas arcillosas. «Increíble», exclamó cuando el arqueólogo le explicó que las distintas canalizaciones que llevaban el agua a Las Médulas llegaron a alcanzar los cien kilómetros de longitud y se convirtieron en el primer trasvase entre cuencas que se conoce en la península. «Del Duero al Sil», detalló el arqueólogo. Sánchez Palencia, sin embargo, no dejó que la ministra se llevara una idea equivocada sobre las verdaderas dimensiones de las antiguas minas de oro romanas -explotadas entre el año 35 d.C. y los primeros años del siglo III- y explicó que el movimiento de tierras anual no pasaría del medio millón de metros cúbicos. «Aquella cantera mueve casi lo mismo», dijo señalando la explotación que desde hace años estropea la fabulosa vista del paraje desde el mirador de Orellán.