Sánchez Palencia apuesta por realizar nuevas excavaciones
A la ministra, muy interesada en conocer el pasado y el futuro de Las Médulas, se le ocurrió preguntar a Javier Sánchez Palencia por las actuaciones que quedan por realizar. Y el arqueólogo, que desde el mirador de Orellán y rodeado de periodistas había resumido a Pilar del Castillo la forma en la que el tiempo y el agua canalizada por los romanos durante casi dos siglos acabaron por crear el espectacular paisaje arcilloso, no dudó en responder que en Las Médulas hay trabajo «hasta el día del Juicio Final». El arqueólogo recordó a la ministra que los cuatro yacimientos menores que permanecen al aire libre, de los diez catalogados, necesitan «recuperarse más de lo que están», como los canales, y que sería interesante financiar excavaciones en algunos de los 51 asentamientos romanos y prerromanos. Precisamente el hecho de que, junto al paisaje que dejó el agua en la montaña, existan otros yacimientos y asentamientos de pobladores que trabajaron para Roma, llevó a Del Castillo a considerar a Las Médulas «una referencia imprescindible para conocer determinados momentos de la dominación romana». Tras escuchar las explicaciones de Sánchez Palencia, Del Castillo reconoció las perspectivas de desarrollo de Las Médulas. «Hay toda una serie de actuaciones futuras de naturaleza arqueológica que dotan a esta zona de unas posibilidades de desarrollo muy notables», manifestó. A la ministra no le dio tiempo, eso sí, de conocer en detalle la pugna entre los que defienden la conservación de la zona por encima de todo y los que anteponen el beneficio económico. Del Castillo no llegó a ver las dos pintadas anónimas junto al mirador que desde agosto acusan a Sánchez Palencia de ser «el enemigo número uno de Las Médulas» por denunciar agresiones paisajísticas, y que nadie se ha molestado en limpiar.