Continúan las jornadas de la Semana Gastronómica
Los expertos defienden los sabores de siempre en la cocina moderna
La clave para que un restaurante se convierta en un referente pasa por introducir novedades que hagan evolucionar la cocina, pero desde el respeto por los sabores de siempre, según algunos de los
Los restauradores hablaron ayer en el hotel AC sobre el compromiso entre el restaurante y la ciudad
El cocinero del restaurante El Ermitaño, de Benavente, Pedro Mario Pérez Alonso, fue ayer uno de los expertos que participó en la mesa redonda junto con restauradores de Valladolid y Zamora, del Bierzo y una representación de los consumidores de la comarca. Pérez Alonso tiene claro que la memoria gastronómica, introduciendo pequeñas novedades «para disfrutar de cosas nuevas», es un pilar en el éxito de un restaurante como el suyo, que debe tener en cuenta la cultura culinaria que le rodea. «Cada zona es un mundo y todo depende de la cultura gastronómica», aseguró. Fuera de eso, no hay otra receta que «la calidad y el amor al trabajo» para sacar adelante un restaurante. «Si contamos con una gran materia prima, es difícil estropearla. Hay que sacar su nobleza a la hora de cocinarla», añadió. Pérez Alonso entiende que en la cocina moderna ya no hay secretos. «Mi cocina es una cocina de compañerismo, se acabaron los tiempos en los que el cocinero se encerraba dos horas antes para preparar las salsas». Junto a Pérez Alonso, participaron en la mesa redonda el responsable del mesón El Labrador (Castroverde de Campos, Zamora), Cecilio Lera, Fátima Pérez, de restaurante Fátima (Valladolid), los bercianos Fernando Fernández, de Menta y Canela, y Mariano García, del restaurante del Hotel El Castillo, en Ponferrada, y Mariví Pumariega, representante de los consumidores.