El estado de las piscinas climatizadas impedirá su apertura en septiembre
Los concejales de Urbanismo y Deportes anuncian reformas tras criticar la labor anterior
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La concejala de Deportes de Ponferrada, Eva González, junto con el edil de Urbanismo, Roberto Mendo, mostraron ayer el pésimo estado de las piscinas climatizadas municipales del Toralín. Ambos informaron del mal estado en el que se encuentran y pusieron encima de la mesa la posibilidad bastante probable de que la apertura de las piscinas se retrasase, alterando el programa de uso para septiembre.
Según las declaraciones de González, la instalación «presenta un deterioro muy avanzado». La concejala de Deportes explicó que los desperfectos se pueden diferenciar principalmente en dos zonas. La primera de ellas es la cubierta que da para la zona de las gradas, debido a la filtración de agua que la instalación lleva sufriendo durante varios años, según González.
Desde la concejalía de Deportes sostienen que «esto era conocido por la concejalía del gobierno anterior», y que «en febrero hubo una competición y no dejaron subir a los padres, excusándose en que no se podían hacer fotos». Eva González aclaró que el motivo real por el que el anterior gobierno no dejó entrar a los padres a las gradas era «el mal estado de las instalaciones».
La otra zona dañada corresponde a la estructura de los vasos, sobre todo en el vaso pequeño, donde según González, «el hormigón se está desprendiendo». Desde el Ayuntamiento aseguran que se ha encargado a una empresa externa para que realicen «un estudio del hormigón del vaso», con el objetivo de ver la gravedad de las averías y certificar si se va a poder abrir la piscina o no. En el caso de que el informe sea negativo, aseguran que «no se abrirá en el mes de septiembre».
Desde el Ayuntamiento de Ponferrada señalan que, «están pendiente del informe de los daños para, a partir de ahí, realizar las reparaciones pertinentes». Desde las concejalías de Deporte y Urbanismo, están a expensas del informe en el que «se garantice la seguridad de los usuarios cuando se llene el vaso».
Mendo insistió en que se debe «llegar al origen del problema». El concejal de Urbanismo dijo que una de las soluciones está relacionada con las filtraciones de agua, lo que conllevaría hasta los 140.000 euros. Además de la reparación del hormigón de los vasos, que depende del grado de desperfectos y del informe de los técnicos.