El traqueteo de la Wagner 9 sonará a música clásica en su recorrido por el valle del Sil

La Ciuden y el Consorcio del Ponfeblino firman la cesión de la locomotora

Las directoras de la Ciuden y el Instituto para la Transición Justa, y la presidenta del Consorcio, con la Baldwin PV9 Wagner. ANA F. BARREDO

Ponferrada

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Se llama Wagner porque Wilhelm Richard Wagner era uno de los compositores favoritos de Julio Lazúrtegui. El hombre que cambió el porvenir del Bierzo con la creación de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) y la puesta en marcha del tren minero entre Ponferrada y Villablino era un apasionado de la música clásica y con ella salpicó su obra industrial en los nombres de varios enclaves. Y a música sonó la Wagner, que oficialmente es una Baldwin PV9, cuando surcaba el valle del Sil. Y a música volverá a sonar cuando el Ponfeblino regrese a casa.

La Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) y el Consorcio del Tren Turístico Ponfeblino firmaron, ayer, el convenio de cesión de la locomotora número 9, la penúltima del conjunto de diez adquiridas por la MSP y construidas en Estados Unidos en 1919. Hace años, desde 2015, que descansa en un hangar de lo que ahora es La Térmica Cultural, desde que culminó su restauración y se integró en el patrimonio de la Ciuden junto a la locomotora número 8, la Ponferrada, que recibe a los visitantes en La Fábrica de Luz. Ambas fueron cedidas por la Junta en 2010.

«Con la cesión esta locomotora, damos un paso más en este proyecto vertebrador del territorio, tan demandado y querido para volver a unir, por vía férrea, al Bierzo y Laciana», subrayó la directora general de la Fundación Ciudad de la Energía, Yasodhara López. Una máquina que «también propiciará esos usos de innovación de los que ya hemos hablado. No con esta de manera inmediata, sino con un automotor que empezará a funcionar con un motor de explosión de hidrógeno; pero sí que poniendo las miras en futuras fases para poder llegar incluso a esta», añadió.

«Con la firma de este convenio vamos a introducir un elemento histórico necesario para la puesta en servicio de este ferrocarril que, además, será un elemento distintivo y servirá de buque insignia para todo el valle del Sil», destacó la presidenta del Consorcio de Ponfeblino, Alicia García

La Baldwin PV9 se suma, así, al material del que ya dispone el Consorcio para que el tren eche a andar una vez concluyan las obras de recuperación de la infraestructura ferroviaria, pendientes de licitación pero ya próximas, afirmó.«Disponemos de las locomotoras cedidas por la Junta de Castilla y León y hemos solicitado a la Generalitat de Valencia unos coches de viajeros del antiguo ferrocarril Limón Exprés. Contaríamos, además, con esta pieza y, tanto en Santa Marina del Sil como en Villablino, hay otros dos coches de viajeros que se podrían utilizar, previa restauración, para la puesta en servicio del ferrocarril», dijo García.

La directora del Instituto para la Transición Justa (ITJ), Laura Martín, también estuvo presente en la firma del convenio y coincidió con la máxima responsable de la Ciuden en que la cesión de la locomotora supone «dar un paso más de este proyecto que es un anhelo del territorio» y que «va cumpliendo todas las fases y empieza a crecer y a expandirse».

Martín puso en valor que el Ponfeblino es un proyecto nacido de territorio y de la unión de fuerzas de varios ayuntamientos mineros que «apostaron por un proyecto tractor que les beneficiaba a todos. En vez de buscar soluciones individuales, pensaron en el territorio en conjunto». Una afirmación que irremediablemente sacó a colación las últimas declaraciones del alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que ha exigido que el tren salga de la capital del Bierzo «desde el minuto cero», sino darán «un paso al lado».

«Desde el primer momento, en el Consorcio tuvimos claro que el ferrocarril debía salir de Ponferrada, pero hemos recibido una ayuda para la recuperación de lo que existe actualmente», afirmó la presidenta del Consorcio. Por su parte, la directora del ITJ consideró que no es momento de empañar el proyecto y recordó que «el Consocio apostó por empezar a trabajar dentro de los márgenes de viabilidad administrativa y de los tiempos de los fondos Next Generation».

«Lo más viable era empezar a trabajar allí donde teníamos todavía la infraestructura ferroviaria que hiciera posible un trabajo a corto plazo. Necesitamos trabajar por un proyecto territorial complejo en el que vayamos teniendo cabida todos en diferentes fases», defendió Laura Martín.

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«No tiene que haber ninguna preocupación por que, de momento, el tren  no pueda llegar a Ponferrada físicamente. El tren ya está en Ponferrada, siempre ha estado y siempre va a estar. Siempre se va a llamar Ponfeblino, porque sería irreconocible que lo llamáramos de otra manera», concluyó Alicia García.