Preocupación en el sector por el frenazo de Alemania en las compras
Las empresas facturaron un 4% más de pizarra, pero se exportó un 8,5% menos
El sector empresarial pizarrero no oculta su preocupación. Desde hace medio año no cesan los datos estadísticos negativos de exportación de pizarra. Consideran positivo que han capeado el temporal debido a que el precio de la tonelada en los mercados internacionales ha despuntado, ha crecido; pero están viendo una ralentización o descenso paulatino de las compras.
Son muchos los sectores que cree el sector está influyendo en esta situación. Una de ellas es que el mercado de la vivienda ha experimentado un bajón considerable. Los tipos de interés de las hipotecas fijados por la economía mundial y en especial por el Banco Europeo ha retraído la compra de viviendas. No es fácil comprar una casa, un piso, un apartamento. Y si no es fácil porque los intereses de los préstamos están por encima del 4%, al no existir demanda, no existe construcción. Y si no existe construcción, la regla de tres o el silogismo es bien evidente: A menos construcción, menos tejados por construir y menos consumo de este producto que da trabajo a cientos de personas en la comarca del Bierzo. Se ha dicho, como es sabido, que la pizarra ha amortiguado en parte el brusco cierra de las minas de carbón del Bierzo sin alternativa industrial visible después de cinco años de la clausura de las mismas.
El único mercado que está sosteniendo al sector como principal cliente de la pizarra de aquí es el francés. Supone casi la mitad de las compras y los últimos datos de los ocho primeros meses de este año, hasta septiembre pasado, certifican que siguen en números verdes.
Quien pinta de números rojos la estadística es Alemania. A la considerada locomotora económica europea han descendido las ventas un 32% este año con respecto al 2022. Bélgica también compró un 30% menos de pizarra y Holanda un 32% menos.
La última cifra de toneladas vendidas de pizarra a los mercados internacionales estaba en los 297.229 toneladas. Fue una bajada del 8,5%. Eso sí, el interanual cifra la cuantía económica en un 4% más de facturación.