Reme Remedios: "El Bierzo tiene todos los colores, una mezcla interminable de matices"
ArtistaLa artista afincada en Corullón, que llevó al Museo de la Energía una de las exposiciones más aplaudidas de los últimos años, regresa con una web. Un repaso por su obra. Un canto a la vida y al arte y una puerta para abrir un nuevo tiempo. Todo en un click: remeremedios.com
Reme Remedios, en una imagen suya que se recoge en su página web. cedida por la autora
«Hacer la página web me ha puesto de frente con mi obra. Una búsqueda personal a través del arte». Así resume la artista gallega afincada en el Bierzo Reme Remedios (Romiña, Casaio, 1972) su nueva web. Un viaje por su obra que le ha servido para poder verla en una línea del tiempo, por series, por fechas. «Me ha devuelto una realidad que siempre me han dicho y que yo no podía ver del todo». Y es que, como dice, muchas veces le han dicho «¡Cuánto trabajas!». «Nunca entendí que fuera así hasta que vi mi obra recogida en las carpetas de mi ordenador. Ahí pensé, lo mismo es esto por lo que la gente me dice que trabajo mucho. Entonces, ese puede ser un balance, una entrega apasionada que no ha decaído, sino aumentado a lo largo de los años . Y es esa búsqueda de honestidad, de relacionarme con cada línea, pincela, idea…, con un dialogo de frente sin esconder, sin escatimar, queriendo saber, aprender, entregada al misterio de lo que no se manifiesta de ninguna manera como lo hace a través del lenguaje del arte».
—¿Qué balance hace de todos estos años 2005?
—Veo proyectos que se han mantenido en el tiempo, que han cogido raíz y se han posicionado, como «Mujeres en Círculo o Seda». Creo que ha sido así por que aportan algo que se está necesitando, aspectos que la sociedad puede comprender, integrar, a través de participar en la experiencia que ofrece el proyecto. Son los proyectos colaborativos que empecé con «Mujer Ganchillo» en el año 2009.
— ¿Cómo está el panorama artístico en el Bierzo, donde reside?
Me cuido mucho de hacer opiniones de este tipo, por que no creo que tenga la suficiente información. Me imagino que es lo que sucede cuando una vive inmersa en su trabajo, no da tiempo a mucho mas. Pero creo algo de corazón, y es que los artistas que seguimos creando en El Bierzo es por que tenemos una vocación inquebrantable.
— Ha hecho encargos para Ayuntamientos como el Dragón para Corullón. ¿Llega realmente la cultura a los pequeños municipios?
— En Corullón, donde vivo, hay una sensibilidad desde el Ayuntamiento hacia revalorizar el patrimonio y apoyar proyectos culturales. Hay distintas asociones que fomentan actividades relacionadas con la cultura popular y el folclore. Activando las tradiciones casi perdidas, vinculadas a las raíces, como la malla, por poner un ejemplo. Por mi parte ha sido recibido como un apoyo a mi trabajo el encargo de la imagen para la Dragon Trail, que se ha manifestado como un dragón de tinta y acuarela, y sobre el que he iniciado una pequeña leyenda que seguro crecerá en la medida que se repita la marcha.
— ¿Qué destacaría de su obra?.
— Me quedo con las diversas ramas que emergen de esa pasión y oficio, de no tener que elegir, de sentir la libertad de poder cambiar de camino cuando lo pida la búsqueda, cuando lo necesite la obra en marcha. Cerrar y abrir las carpetas las veces que se quiera para poder comprender que significa ser artista. La sensación es como caminar descalza con el pelo suelto y el aire barriendo la frente por las calles de tierra de mi aldea Romiña, en Casaio. Me quedo con poder revivir esa libertad interna de la niña en la fascinación por el espacio intermedio entre yo y aquello que se está creando. Es decir: me quedo con el mientras. Y amo a cada una de mis obras.
— La cerámica parece que vive un nuevo nuevo tiempo. Usted también ha incorporado esta disciplina a su obra.
— SÍ, la cerámica quiere decir cosas nuevas, y nos busca para que ver si somos capaces de hacerlo. El pasado año inicié con Alberto Bidarra, mi pareja, un proyecto de cerámica en el que podamos investigar como el entorno es capaz de influenciar en la estética, en la forma. A mi también me interesa como soporte para pintar y dibujar… Hemos presentado recientemente 3 piezas de la serie «Tocar la niebla» en la Galería Ármaga de León.
— ¿Ha sido su proyecto en el Museo de la Energía lo mejor de todos estos años?
— Ha sido y sigue siendo, por que es un proyecto que continúa, uno de los mejores, sin duda. En el estoy pudiendo desarrollar los hallazgos que he recogido en proyectos anteriores. Reúne la colaboración, en este caso interespecie. El proceso creador en vivo dentro del Museo, y como se extiende a toda la ciudad, a la comarca, a través de la relación con Las Moreras, con las asociaciones que forman parte del cuidado de las obras y del proceso de metamorfosis de los gusanos de seda… Reúne lo que siempre me ha parecido importante: crear, a través del arte, espacios para el cuidado, la colaboración, la transformación, el misterio.
— ¿Qué color pondría al Bierzo?
— Si solo pudiera utilizar un color y tuviera que dibujarlo, lo haría con una cera de color verde hierba. Si se permite más, no dudaría en utilizarlos todos, con una mezcla interminable de matices.
— ¿En qué está trabajando y tiene algo pensado para el Bierzo?
— En varios proyectos. Seguiremos con Seda, en una tercera edición que recoge las anteriores y propone una nueva lectura.