Antes de entregar las llaves del local que ha ocupado la ferretería recién cerrada
La familia Villarejo urge diseñar el uso cultural del edificio sin más retrasos
Dos meses después, todavía no se ha creado la comisión de trabajo que acordaron con la alcaldesa de Bembibre
Galería en la fachada posterior de la Casa Villarejo, en una imagen de archivo.
La familia Villarejo está a la espera de que el equipo de gobierno de Bembibre cree el grupo de trabajo que debe diseñar el uso cultural del edificio para entregar las llaves de la ferretería que durante más de un siglo ha ocupado el local del bajo del edificio que debe albergar un centro cultural dedicado a la obra fotográfica de Bernardo Alonso Villarejo y también a la pintura de Amable Arias. Así lo ha comunicado la portavoz de los herederos de Villarejo a este periódico, a la vez que apremia a la alcaldesa, Silvia Cao, a reunir al grupo que en enero le solicitaron que creara, integrado por representantes de las áreas económica y de Cultura del equipo de Gobierno, la familia y algún experto local.
Transcurridos dos meses desde la charla entre la portavoz familiar y la alcaldesa, sigue sin formarse se grupo de trabajo y el local ya se encuentra libre de toda mercancía en sus almacenes. Pero la familia esperaba que ya se hubiera avanzado en el diseño de una suerte de centro cívico y cultural, más que un museo, que albergue actividades y talleres además de mostrar las fotografías de Villarejo y la obra pictórica de María Isabel Alonso Llorente, y que también sería la ubicación para las obras que desde hace dos años quiere donar al Ayuntamiento la que fue pareja de Amable Arias, Maru Rizo. El acuerdo de cesión gratuita de las obras —Rizo habló de dos mil, entre óleos, y dibujos en todo tipo de materiales— de Amable Arias tampoco se ha firmado, a pesar de que la octogenaria pareja del pintor ya ha apremiado públicamente al equipo de gobierno a formalizarlo. Rizo prioriza la donación a Bembibre por delante de otras opciones.
La familia Villarejo entiende que un gestor debería hacerse cargo de planificar la actividad del centro. Bembibre ha solicitado 800.000 euros en subvenciones para concluir la reforma del inmueble que los Villarejo vendieron por cien mil euros hace una década al Ayuntamiento, con la condición de que albergara el centro cultural en un plazo ya concluido después de una prórroga, o el Consistorio debería pagar otros cien mil euros más.