Cultura
Una investigación desde el Bierzo para estudiar el español
La Junta financiación el mayor estudio de «El Tumbo de San Pedro de Montes», del siglo XV
La viceconsejera, junto a las coordinadoras del trabajo, Marco Morala e Iván Alonso, en la presentación en el Castillo.
Montes y la Tebaida se erigen cada día más en lo que realmente fueron: una fuente de sabiduría en la Edad Media. Ahora, si acaso más, con la publicación del Cartulario del monasterio, una colección de documentos que recogen la vida monástica y sus bienes desde el siglo XIII al XV y que, según la viceconsejera de Cultura, aportará nuevos datos al estudio del español, igual que ha sido, en León, la reciente restauración de la «Nodicia de los Kesos», otro documento para entender la evolución de las lenguas romances al castellano.
El códice original del conocido como 'El Tumbo de San Pedro de Montes', que consta de 153 folios en pergamino escritos por un monje en el siglo XV, se conserva en el Archivo de la Diócesis de Astorga.
La viceconsejera de Acción Cultural y presidenta de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua —institución que lo ha editado—, Mar Sancho, participó este martes en Ponferrada en la presentación del trabajo de investigación, coordinado por las catedráticas de la Universidad de León Gregoria Cavero Domínguez y María Encarnación Martín López.
El estudio está coeditado por la Real Academia Española (RAE), prueba también del interés que ha despertado para estudiar el origen de una lengua como el castellano que hablan hoy en el mundo más de 600 millones de personas.
La edición se compone de tres volúmenes. El primero reúne estudios de filólogos, paleógrafos, historiadores y cronólogos, que dan una visión integral del documento. El segundo volumen recoge los textos de 'El Tumbo Viejo de San Pedro de Montes' como fuente manuscrita esencial para documentar el patrimonio del monasterio, cuya influencia se extendía desde Galicia hasta Castilla. Su riqueza documental permite reconstruir la vida social y económica del campesinado, tanto de aquellos independientes como de los vasallos. Y el tercer volumen se centra en el segundo cartulario del códice, un compendio de documentos relativos a la organización de la hacienda monástica, con censos, registros de vasallos y foros. Este archivo se fue ampliando después de iniciarse en el primer tercio del siglo XV.
Gregoria Cavero hizo referencia al primer acercamiento a este documento, hace medio siglo, por parte de Augusto Quintana, el gran investigador de la Diócesis de Astorga. «Esperemos que sea una gran aportación, que se inició hace diez años en colaboración con el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua», explicó. El Cartulario de Montes está dividido en dos partes, una documental y otra que recoge la hacienda del monasterio. Cavero cree que el trabajo ahora presentado puede ser «más riguroso» para los investigadores por los nuevos estudios terminológicos o más locales como la toponimia. Montes es el gran monasterio benedictino del Bierzo. Es el que más documentación conserva. El de San Andrés de Vega de Espinareda se guarda en el Archivo Histórico Nacional mientras que el de Carracedelo se ha perdido. «En ninguno de ellos hay un cartulario semejante al de Montes», destacó la catedrática de la Universidad de León. María Encarnación Martín López destacó por su parte que es «una de las fuentes más importantes» para analizar la historia del Bierzo. Martín López, que es berciana, puso en valor la participación de los expertos para «estrujar» el documento. Montes tenía un enfrentamiento directo con los templarios. La relevancia del cartulario fue ir hacienda a hacienda.
La viceconsejera de Acción Cultural y presidenta de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Mar Sancho, recordó en la presentación el trabajo de la institución para fomentar estudios rigurosos en torno a los primeros testimonios escritos de las lenguas romances. Esta labor ha permitido arrojar luz sobre la evolución del idioma a partir de documentos de los siglos VI al XIII procedentes de Castilla y León, que han permitido afirmar que «los primeros testimonios escritos en lengua romance se documentan en el territorio de esta Comunidad».
La edición crítica de «El Tumbo de San Pedro de Montes: Un cartulario doble» forma parte de la Colección Beltenebros y se suma a otros trabajos como la edición de la «Nodicia de Kesos», recientemente restaurado por la Junta, que se encuentra en el Archivo de la Catedral de León y que está considerado uno de los primeros testimonios escritos de una lengua romance en la Península Ibérica.
En su introducción, Gonzalo Santonja, consejero de Cultura de la Junta, destaca que esta edición crítica representa un estudio riguroso y definitivo de «El Tumbo Viejo de San Pedro de Montes», elaborado conforme a los más exigentes criterios científicos, «atendiendo a los intereses de paleógrafos, historiadores, filólogos, lexicógrafos, economistas y estudiosos del derecho y las instituciones».
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, participó en el acto junto al primer teniente de alcalde y concejal de Turismo y Medio Rural, Iván Alonso. Morala, en declaraciones previas a los periodistas, agradeció que el libro se presentara en el Castillo de los Templarios y destacó que «Ponferrada es una ciudad de cultura». «Su presentación hace mejor a Ponferrada como ciudad», insistió el primer edil, que puso en valor que el acto fuera en la fortaleza templaria. El libro refleja, en su opinión, «una realidad histórica y cultural del Bierzo durante siglos». Morala destacó también el trabajo de las dos catedráticas.