La pizarra se sienta a negociar el convenio con el temor a China
La patronal cree que junto con Canadá se agrandará la competencia del producto en Europa
Álvaro Fernández, Vicente Diz y Eliseo López, por la patronal, y los sindicalistas, derecha.
Sindicatos y patronal del sector de la pizarra de Castilla y León, (principalmente asentados en el Bierzo y la Cabrera, del que dependen 1.500 nóminas), se sentaron por primera vez en la mesa de negociación del nuevo convenio laboral. Lo hicieron este viernes en la sede de l Cámara de Comercio en Ponferrada y del encuentro poco o nada más salió oficialmente que el hecho de crear la mesa negociadora. Ni tan siquiera salió de la reunión un fecha para que se vuelvan a reunir las dos partes.
Con todo, lo que sí se puede adelantar al hablar con representantes de las empresas y de los trabajadores es que existe preocupación en el sector por la situación coyuntural actual. Desde la patronal han hecho público su temor a que los aranceles de los que ha hecho gala imponer el nuevo mandatario de la Casa Blanca hagan despertar al dragçon chino, que produce pizarra de peor calidad que la española, y que pretanda meterla en el mercado europeo a mayor escala. Es decir, a la pizarra del Bierzo y la Cabrera le saldría un duro competidor en su tierra, en su mercado natural, que es Francia, Alemania, Reino Unido. Y ello porque con los aranceles de Trump le sería más jugoso vender su pizarra china en los mercados de la Unión Europea. En esa misma tesis se encontraría Canadá, que al complicársele las fronteras de su vecino miraría a los mercados aueropeos y afectaría a la pizarra. La pizarra ha experimentado un bajón exportador en los últimos años.
Los sindicatos quieren por su parte, mejoras como la reducción de la jornada laboral frente a las quejas de absentismo de la empresa, así como otras cuestiones de índole social y sanitario. Los sindicatos vinculan su pretendida reducción de 3 jornadas a la silicosis.