Nuevos tiempos para el comercio local
La Puebla vuelve a poner el cartel de 'nuevo negocio'
En las próximas semanas están pendientes la apertura de una floristería y un local de comida
Floristería que va a abrir en la avenida de la Puebla. Imagen de uno de los nuevos negocios.
La histórica Avenida de la Puebla, reflejo de la 'Ciudad del Dólar' y eje comercial y social de la Ponferrada del siglo XX, en los mejores años del carbón, parece resurgir poco a poco con la apertura en nuevos negocios. Uno de ellos, una floristería, en la zona más cercana a la plaza de Lazúrtegui, y otro cerca de la farmacia en la zona central de la calle, dedicado a comida. Ambos ya tienen el cartel de próxima apertura.
Una buena noticia en palabras de la Asociación de la Puebla, que desde hace años lucha por el resurgir de la calle. «Nos alegramos mucho de que poco a poco vuelva a tener vida», comenta su presidenta, Sonsoles Isart.
Todos los años la asociación celebra varias campañas e iniciativas que llenan de colorido y color los antiguos locales que dieron renombre a la zona. Una mayor actividad se había dado hasta ahora en la zona más cercana a la plaza de Lazúrtegui, que ha sido objeto de una renovación urbana. En esa parte se han abierto negocios y, según algunas inmobiliarias de Ponferrada, es una zona comercial que está resurgiendo con fuerza, con locales no solo de ropa sino también algún clínica médica.
Todavía en las paredes de la calle se pueden leer nombres de antiguas tiendas, como Drober, dedicada a la perfumería y cerrada ya hace años. Otros en cambio, como unos antiguos almacenes justo en frente, buscan una nueva oportunidad con un cartel de «se alquila». Justo antes de la pandemia se habló mucho de que una conocida cadena de ropa iba a cambiar desde el centro comercial, como había hecho en León ciudad, aunque nunca se confirmó el cambio de ubicación en Ponferrada.
Otra de las próximas aperturas en la avenida de la Puebla.
La primera reforma de la avenida de la Puebla fue en tiempos de Ismael Álvarez como alcalde. Se mejoraron las aceras, se colocó nuevo mobiliario y árboles, pero el eje comercial de la Avenida de la Puebla fue yendo a menos.
Ponferrada ha sido y es un caso atípico de ciudad en Castilla y León. Sin ser capital provincial cuenta, desde un punto de vista demográfico, con más población que muchas capitales de la Comunidad Autónoma y ocupa el quinto puesto entre las ciudades más pobladas, con unos incrementos demográficos espectaculares entre las décadas de 1940 y 1970. Justo cuando la avenida de la Puebla mostró aquel momento de crecimiento sin parangón. El crecimiento urbano en el siglo XX estuvo condicionado en el plano por la presencia de cuatro carreteras principales (hacia el oeste las de Orense, La Coruña y Asturias y hacia el este la de Madrid-León) y su punto de confluencia en la Plaza Lazúrtegui que ha actuado como un verdadero «nudo gordiano».
Durante muchos años la falta de alternativas a este esquema generó que tanto el tráfico interno de la ciudad como el de paso confluyeran en las mismas calles y plazas, lo que provocaba un constante clima de congestión viaria. Hoy son nuevos tiempos y la avenida de la Puebla busca no tanto coches como peatones, que visiten sus locales comerciales.
Su imagen en la parte más cercana al puente sobre el Sil está pendiente, desde hace muchos años, del derribo de la manzana de viejas casas. Una ya ha acabado gracias a la piqueta y otras están pendientes de planes que nunca llegan. Dos de las casas situadas al inicio de la avenida están a la venta en 90.000 euros.