El Ayuntamiento de Ponferrada y la Fundación Santa Bárbara colaborarán en la formación de bomberos
Marco Morala recibe al jefe de bombero por la Medalla de Oro al Mérito de la Protección Ciudadana de Castilla y León 2024 por su labor en la Dana
Cortina, Morala, Álvarez y Bao en la firma del convenio
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, ha suscrito hoy un convenio de colaboración con Fundación Santa Bárbara que servirá para la formación específica de bomberos y la cesión, por parte del consistorio, de un camión autobomba para labores formativas. El acuerdo, por cuatro años y sin cuantía económica, tiene como objetivo que “cada uno aporte determinados activos para generar un bien común”, explicó Morala. El regidor indicó también que la Fundación ofrece un servicio de formación de cuestiones mineras y que con esta colaboración recíproca se pone al servicio de los ciudadanos unas instalaciones para “prestar un mejor servicio a los destinatarios”.
Por su parte, el director de la Fundación Santa Bárbara, Manuel Álvarez, precisó que el centro colabora con los bomberos en entrenamientos en “un escenario singular y con un tipo de intervención novedosa”. Y es que este acuerdo suscrito hoy supondrá un entrenamiento de los efectivos municipales en tareas con visibilidad nula y bajo tierra. Además, la Fundación contará con ese vehículo autobomba que está en buen estado.
MEDALLA DE ORO
El alcalde Marco Morala también recibió al jefe de bomberos, Olivier Bao, por la Medalla de Oro al Mérito de la Protección Ciudadana de Castilla y León 2024, otorgada al S.P.E.I.S de Ponferrada por el operativo desplegado en la Dana de Valencia. En este sentido, el regidor felicitó a los bomberos por la distinción que es “un orgullo para Ponferrada y para los integrantes del todo el cuerpo”, apuntó. “La ayuda humanitaria hace una ciudad mejor”, añadió. Por su lado, Bao comentó que este galardón es fruto de la implicación del servicio con la Dana. Igualmente, el jefe de bomberos de Ponferrada, agradeció el compromiso de todos los efectivos que mientras algunos se trasladaron a Valencia, el resto tuvo que hacer un doble esfuerzo en Ponferrada para cubrir así el servicio.