Mala noche en Villafranca por el incendio forestal
Cuatro helicópteros y otros medios terrestres trabajaron para sofocar las llamas en el monte. Destrozaó una zona natural aguas arriba del Burbia
Vista aérea del incendio con Villafranca a la derecha.
Un total de 25 medios del operativo contra incendios de Castilla y León trabajaba en este fuego, «netamente forestal», en Villafranca del Bierzo, al que se ha destinado una cantidad importante de elementos aéreos y terrestres con la intención de «parar su avance cuanto antes», tal y como explicó la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Se desplegaron cuatro helicópteros, tres cuadrillas terrestres, otras tantas autobombas, dos bulldozer y cuatro cuadrillas helitransportadas. A ellos se sumaron un técnico, seis agentes medioambientales y celadores y una dotación de bomberos de la Diputación de León.
El fuego, cuya causa se encuentra en investigación, se inició en la tarde del lunes a las 18.10 horas. Así, las llamas permanecieron activas durante la noche y se declaró la alerta mientras los vecinos siguieron desde sus casas la evolución del siniestro, cuyas causas están siendo investigadas.
El incendio despertó gran revuelo entre los vecinos y se pusieron en marcha las alarmas para que los servicios de extinción acudieran rápido al lugar de los hechos.
La Junta desplegó medios para evitar que las llamas siguieran creciendo y al cierre de esta información aún no se había podido controlar el fuego, que avanzaba por una zona importante de masa forestal. Diferentes efectivos aéreos trataban de sofocar el incendio ante una gran humareda, que estaba también avivada por el viento que se registraba a esa hora última del atardecer.
Por su parte, el jefe de Protección Civil de Villafranca del Bierzo y exalcalde del municipio, José Manuel Pereira, precisó que durante la noche «los esfuerzos se concentraron en la zona de baño del municipio para proteger las viviendas cercanas». También destacó el esfuerzo realizado por el operativo y ha agradecido la respuesta del personal implicado «por dar tranquilidad a la población», que ha vivido la noche «mirando al cielo y controlando el viento».