Bierzo burla ya la peor de sus pesadillas
Con destrozos descomunales por todos los costados de la comarca, los alcaldes dicen que se empieza a ver la luz al final del túnel
Ha sido una pesadilla tras otra, encadenando desastres naturales y humanos durante 15 días. Sin tregua, castigados sin descanso. Pero el Bierzo parece empezar a burlar lo peor de todo lo que lo abocaba al precipicio, al abismo de días de incendios casi apocalípticos, endemoniados. Este pasado sábado lo peor seguía por los municipios de Páramo del Sil e Igüeña, y empezaban a recuperarse del soponcio y la congoja los pueblos afectados de los ayuntamientos de Carucedo, Benuza, Puente de Domingo Flórez, Borrenes, Priaranza, Ponferrada, Oencia o Peranzanes.
El despliegue de medios es ahora descomunal, en estos días que se prevén finales de trabajo para burlar al terror en el monte y en los pueblos. Numerosos helicópteros e hidroaviones cargan sin cesar agua en el pantano de Bárcena. Están logrando doblegar el brazo a los fuegos, que siguen activos por la zona de Tremor, por Colinas del Campo, por el Valle de Fornela, por Anllares, Anllarinos y Argayo del Sil. Los de Oencia empiezan a respirar y en Corullón dejan de resoplar por el miedo que les atenazaba si el viento soplaba hacia ellos también desde Barjas. Se ha salvado la Peña del Seo y todo lo que llegó a peligrar
La alcaldesa de Páramo del Sil, Alicia García, decía ayer que el de Anllarinos está estabizado y se minimizaba el peligro en Argayo, pero era gracias al gran despliegue de medios aéreos y terrestres. «Lo peor fue la tardanza de medios en venir aquí en los primeros dias. Que me perdonen los de lass Médulas, que bastante han sufrido, pero si aquel 9 de agosto llegan a enviar un helicóptero aquí, no se hubiera minimizado el desastre en Médulas y aquí sí se hubiera salvado mucho del gran desastre en zonass como las del Miro», dijo.
El alcalde de Igüeña. Alider Presa, al igual que el resto de alcaldes con incendios vivos, se mostraba prudente, porque aún queda mucho trabajo por hacer. Pero cree que se empieza a ver la luz al final del túnel, sin minimizar el problema. Se han salvado los pueblos, se ha estabilizado en Colinas del Campo y a última hora se reconducía la situación del fuego hacia la zona de la restauración de la mina a cielo abierto, donde hay mucha maquinaria para frenar las llamas en caso de nuevo ataque. Entre tanto, los escenarios de desolación y destrucción recorriendo los puntos castigados es descorazonador. Se ha acabó con mucha vida animal, hasta con millones de abejas. Y la pesadilla se puede prolongar con la lluvia y la ceniza.