Humanización de la asistencia sanitaria
Un huerto para reducir el estigma en Psiquiatría del Hospital El Bierzo
Un patio en desuso ha sido reconvertido en zona de cultivo para reforzar el trabajo de estimulación cognitiva y la socialización de pacientes con problemas de salud mental
La terapeuta ocupacional Marina Barredo y la supervisora de Enfermería de Psiquiatría, Nuria Morala.
El personal del servicio de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital El Bierzo decidió, hace meses, transformar un patio interior anodino en un huerto terapéutico para reforzar el trabajo de estimulación cognitiva que se hace con los pacientes, tanto del hospital de día como con quienes están en la unidad de hospitalización. La iniciativa partió de una idea de la supervisora de Enfermería de dicho servicio, Nuria Morala, y de la terapeuta ocupacional Marina Barredo. El respaldo de la gerencia fue inmediato y todo el equipo se ha implicado en dar forma a un espacio verde en el que se han cultivado tomates, pepinillos, perejil, calabazas, zanahorias y fresas, además de flores. También escarolas, que es lo que resiste en esta época del año.
Este huerto terapéutico forma parte del plan de humanización de la unidad de Psiquiatría en el que se lleva años trabajando para impulsar las terapias no farmacológicas y reducir el estigma de los pacientes con problemas de salud mental. La cifra sigue creciendo, principalmente por depresión resistente y trastorno mental grave, y este tipo de acciones contribuyen a romper el bucle de la enfermedad y acerca a quienes la sufren a la sociedad.
«Lo que queremos es construir un ambiente más confortable y cercano dentro de las unidades de hospitalización y que eso contribuya a reducir el estrés y la ansiedad. Lo más positivo de esta experiencia es la reducción del estigma entre ellos mismos, porque existe», explica Morala. «Lo que intentamos es llevar su atención o, incluso, que se organicen y pongan en práctica cosas que, luego, pueden hacer en su día a día», añade Barredo.
Las dos profesionales artífices de esta iniciativa terapéutica.
Con el huerto se construyen rutinas y los pacientes tienen un objetivo diario, el de cuidar los cultivos. Para ello, se establecen turnos de riego y así se genera un hábito que, en el caso de los hospitalizados, les ayuda a salir al exterior, «a respirar y a relacionarse», destaca la terapeuta ocupacional. En todo caso, quienes más uso han hecho del huerto en los primeros meses de esta acción han sido las personas que acuden al hospital de día, puesto que los de hospitalización son pacientes agudos y, en su caso, influye mucho su estado de salud. «Hay veces que pueden salir y otras que no», apunta la supervisora de Enfermería. Cuando lo hacen, eso sí, «se crean lazos muy importantes» entre unos y otros.
Este proyecto forma parte de un plan más amplio de terapias no farmacológicas que incluyen salidas terapéuticas, con visitas a museos, por ejemplo; talleres lúdicos y de psicomotricidad y de dibujo. También la búsqueda de noticias positivas para compartir en grupo y fomentar cierta sensación de bienestar.
El huerto también se ha decorado con motivos navideños.
Ayuda a domicilio directa
Los proyectos para transformar la atención que reciben los pacientes tratados en el área de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital El Bierzo evolucionan en función de las necesidades detectadas y en mente de los profesionales que se ocupan de ese cuidado médico está la idea de poder ofrecer un servicio de asistencia domiciliaria organizado desde el propio servicio y así se le ha transmitido también al Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo (Gasbi).
«Dentro de ese plan de humanización de la unidad del que hemos hablado, en proyecto está también la atención más directa en el propio domicilio, el poder acompañar a los pacientes desde su casa para hacer la compra, gestionar el dinero, etcétera. En definitiva, ayudarle a la inserción en la vida diaria y que sea capaz de hacerlo por sí mismo», explicó la supervisora de Enfermería del servicio de Psiquiatría, Nuria Morala.
De momento, esta atención domiciliaria particular es una intención, pero Morala confía en «poder poner en práctica en poco tiempo», ya que serviría para «dar continuidad al cuidado» en el domicilio de pacientes que acuden al centro de día, «poder trabajar con ellos en ese ámbito y acompañarles en su día a día». También aquí, el objetivo es que ganen seguridad y consigan superar la barrera que, no pocas veces, les impone la estigmatización.