Páramo convierte un consultorio médico sin uso en obrador agroalimentario comunitario
Es un nuevo espacio público industrializado con registro sanitario para elaborar y vender productos alimentarios y el Ayuntamiento pretende ampliar la infraestructura con un centro de secado, pelado y molienda de castañas
Zona de elaboración de obrador colectivo de Páramo del Sil. Es el antiguo consultorio del barrio de La Estación.
Una subvención de 98.000 euros de fondos europeos destinados a financiar proyectos de dinamización demográfica ha permitido al Ayuntamiento de Páramo del Sil dar una segunda vida al antiguo consultorio médico del barrio de La Estación. Un edificio en desuso que ha sido rehabilitado y adaptado como obrador colectivo para la transformación de productos agroalimentarios. Con ello, el gobierno local pretende sembrar la semilla de una nueva actividad económica que permita revalorizar un trabajo que, hasta ahora, se queda en el ámbito doméstico. El nuevo obrador pone al servicio de la población un espacio profesional, dotado con maquinaria industrial y, lo que es muy importante, con registro sanitario para poder comercializar el producto con todas las garantías.
«Este proyecto nace de dónde estamos y en qué situación nos encontramos. Sin industria, debemos tirar de los recursos naturales y del potencial que tenemos. El obrador colectivo puede ser la base de un nuevo emprendimiento sin necesidad de realizar una gran inversión. Estas instalaciones reúnen todas las condiciones que exige la ley para poder vender», aseguró la alcaldesa de Páramo del Sil, Alicia García. El obrador está perfectamente dotado para la elaboración de pan y sus derivados, confitería, pastelería, bollería y repostería; derivados lácteos y yogures, conservas vegetales, mermeladas y compotas.
Las consultas y la zona de espera del que fue un consultorio médico han sido modificadas y transformadas en las diferentes zonas de trabajo en las que se divide el obrador colectivo, que cuenta con una zona de almacenaje con entrada independiente y salas de preparación y transformación con cocina industrial completamente equipada (fogones, cámaras frigoríficas, lavavajillas, horno, trituradora-batidora y menaje de cocina), básculas industriales, estanterías homologadas, mesas de trabajo y una prensa multiproducto para zumos, entre otros. Completa las instalaciones una zona de exposición y venta con entrada desde el acceso principal, que da a la carretera CL-631, frente a la vía del tren por la que está llamado a correr el tren turístico Ponfeblino.
Edificio del antiguo consultorio médico en el que se ha construido el obrador.
La idea del equipo de gobierno es aprobar una ordenanza para regular el uso de este nuevo espacio público que podrán utilizar los vecinos a nivel particular o con vistas a comercializar las elaboraciones, siempre tras una formación específica previa. Para la alcaldesa de Páramo, la consecuencia ideal de este proyecto sería la creación de una asociación o cooperativa dedicada a esta actividad. Con ello se podría crear empleo, dinamizar la economía local y dar un uso continuo a las nuevas instalaciones.
Pero la ambición de este Ayuntamiento en materia de agroalimentación no se queda ahí. El equipo de gobierno ha concurrido también a otra línea de subvenciones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico —dirigida a la financiación de proyectos innovadores para la transformación territorial y la lucha contra la despoblación promovidos por entidades locales— para poder construir un centro de transformación de la castaña anexo al obrador. Presupuestado en 165.000 euros, el proyecto contempla la construcción de una nave para el almacenamiento y la clasificación de castañas frescas, un secadero, una peladora de castañas secas y un molino para la producción de harina.
Cooperativismo y asociación
«Aquí el objetivo sí es que haya una cooperativa de productores para favorecer la transformación y sacarle el valor añadido a la castaña, que seca es mucho mayor y el precio de la harina es elevado», apuntó García, que reconoce que Páramo del Sil no ha sido, tradicionalmente, un municipio con vínculo a la producción de fruta y verdura (sí al sector ganadero), pero las conservas y la transformación de la materia prima de la huerta siempre han estado presentes a nivel particular y fue evidente —dijo- en las primeras ediciones del Magosto y Mercado Tradicional, en las que la mayoría de los puestos estaban regentados por vecinas y vecinos que vendían sus productos.
El obrador tiene diferentes zonas de trabajo, incluida una de almacenaje con entrada independiente.
Entre los objetivos específicos de este centro de transformación de la castaña están la creación de empleo, aumentar la participación de mujeres en la actividad económica rural, revalorizar los sotos tradicionales y mejorar su gestión, así como completar la cadena de valor de la castaña en el propio territorio. Los ayuntamientos de Villablino, Palacios del Sil, Fabero, Toreno, Corullón, Peranzanes y Vega de Espinareda; el Consejo Comarcal, la Diputación de León, Cesefor y la Mesa del Castaño del Bierzo, Alimentos de Calidad del Bierzo y la Universidad de León han respaldo por escrito este proyecto en el documento presentado a la convocatoria del Miteco.
Este centro transformador de la castaña se presenta a una línea de ayudas a la innovación porque «introduce tecnología no existente en el Bierzo», aseguran fuentes municipales. Es el secadero cilíndrico que «permite un secado homogéneo y seguro, el procesamiento de grandes volúmenes y la reducción de tiempos y costes». También porque «completa la cadena integral de transformación de la castaña y deslocaliza el aprovechamiento del recurso».