Casi 100 pacientes pasan por la recien creada Unidad de Ictus
Una atención rápida, especializada y coordinada es fundamental para paliar las secuelas
Imagen de archivo de la Unidad de Ictus en el Bierzo.
Cada segundo cuenta cuando aparece un ictus. En esos momentos, el tiempo puede marcar la diferencia entre recuperar una vida con normalidad o sufrir secuelas irreversibles. Por eso, una atención rápida, especializada y coordinada resulta fundamental.
Con ese objetivo nació, el pasado 18 de enero, la tan demandada Unidad de Ictus del Hospital El Bierzo. Desde su puesta en marcha, ya ha atendido a 95 pacientes, consolidándose como un recurso asistencial clave para el abordaje de esta patología tiempo-dependiente en el área sanitaria.
Para hacer realidad este proyecto, la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León ha invertido 161.000 euros en las obras de adecuación y el equipamiento de la unidad.
El espacio cuenta con cuatro camas y tecnología de última generación, como sistemas de monitorización permanente, equipos de videoregistro y ecógrafos de alta precisión.
La actividad de la unidad ha experimentado un crecimiento progresivo durante estos primeros meses. En enero atendió a cinco pacientes; en febrero, la cifra ascendió a 19; en marzo y abril se registraron 20 casos en cada mes; en mayo fueron atendidas 22 personas y, hasta el 18 de junio, otras nueve han pasado por este servicio.
La Unidad de Ictus permanece operativa las 24 horas del día, los 365 días del año. Su objetivo es agilizar el diagnóstico, aplicar el tratamiento más adecuado y realizar un seguimiento clínico estrecho de cada paciente hasta su alta hospitalaria.
Diseñada por la Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo (Gasbi), esta unidad de cuidados intermedios ofrece una atención altamente protocolizada.
El personal ha recibido formación específica para priorizar tanto el tratamiento en fase aguda como la rehabilitación funcional y social temprana. Está atendida por el servicio de Neurología con el apoyo de equipos multidisciplinares, y la estancia media de los pacientes suele situarse entre los dos y tres días, en función de la evolución de cada caso.
Además, este dispositivo se integra en el Código Ictus, el protocolo implantado por la Comunidad para reducir al máximo los tiempos de acceso a tratamientos cuya eficacia depende, precisamente, de actuar con la mayor rapidez posible.
Con apenas cinco meses de funcionamiento, la Unidad de Ictus del Hospital El Bierzo ya se ha convertido en un servicio esencial para la atención sanitaria de la comarca.
La combinación de profesionales especializados, tecnología avanzada y una respuesta inmediata permite ofrecer a los pacientes más posibilidades de recuperación y una mejor calidad de vida, reforzando además la capacidad asistencial del hospital ante una de las emergencias médicas en las que cada minuto puede salvar neuronas y cambiar el futuro de una persona.
Según los datos del Ministerio de Sanidad, cada año, alrededor de 120.000 personas sufren un ictus en España. La atención en una Unidad de Ictus reduce la mortalidad y la dependencia, aumentando en torno a un 20% las probabilidades de sobrevivir y recuperar la autonomía.