Nueve vecinos de Carracedo de Compludo siguen aislados tras la riada y con el único agua de una fuente
El aluvión se llevó un kilómetro de la carretera de acceso y obstruyó el depósito, además de tapar por completo la reguera que atraviesa el pueblo; continúan sin poder salir y denuncian abandono
Vecinos de Carracedo de Compludo sobre lo que era la reguera del pueblo y ha quedado totalmente oculta bajo las piedras.
Aunque la muerte de dos mujeres ha centrado en Manzanedo de Valdueza el foco informativo de las consecuencias de las últimas riadas registradas en el municipio de Ponferrada, son más los pueblos afectados por las graves escorrentías que se produjeron tras la tormenta del pasado sábado. Entre ellos, Carracedo de Compludo, donde nueve vecinos -incluidos dos niños- continúan incomunicados desde aquella tarde, cuando un aluvión se llevó por delante un kilómetro de carretera que, literalmente, ha desaparecido en algunos puntos, engullida por el terreno.
Los graves daños se localizan a un kilómetro del casco urbano, pero no son los únicos. La reguera que atraviesa el pueblo ha quedado oculta bajo la ingente cantidad de piedras arrastradas por la riada. "El cauce está tan transformado que el agua ha desaparecido y va por debajo de las piedras. Hay tanta acumulación de material que no se ve y eso es otro problema muy grave", aseguró el alcalde de barrio, Carlos de la Torre. Tampoco tienen agua, porque "el depósito está atrancado" por todo el escombro movido y están tirando de una fuente natural. "¿Y si hubiera un fuego?", pregunta De la Torre.
La situación es "dramática", sostienen los afectados; sobre todo porque se sienten "abandonados". Una máquina de la Diputación de León inició algunos trabajos ayer, domingo, pero los vecinos afirman no tener constancia de que hoy se haya seguido avanzando y, en todo caso, reclaman agilidad para dar solución al problema y hacerlo de una manera definitiva. Sí han estado en la zona dos técnicos de la Diputación de León, aparentemente valorando la situación, según ha podido comprobar este periódico.
Uno de los socavones provocados por la tromba en la carretera de Carracedo.
En Carracedo de Compludo llovió durante dos horas y esa lluvia caída descompuso un terreno afectado por el gran incendio del pasado verano, que obligó a desalojar el pueblo el 16 de agosto. Como en Bouzas, en Manzanedo y en la carretera de Peñalba, el agua, las piedras y el barro se precipitaron sobre Carracedo. Solo "dos policías municipales subieron a tomar nota de quiénes estábamos aquí", relata el alcalde de barrio. Desde entonces, "nadie más ha aparecido", salvo un vecino de Compludo que accedió en moto de trial, dice.
"Tenemos comida y agua de la fuente y físicamente estamos bien, pero emocionalmente no. Justo ayer hace un año que nos desalojaron por el fuego que arrasó todo y ahora estamos incomunicados. Dijeron que harían algo y no han hecho nada", se lamenta De la Torre. Un mensaje idéntico al transmitido por los vecinos de Manzanedo de Valdueza tan solo 24 horas antes.
Estado en el que se encuentra la carretera.
"Se van a olvidar de nosotros una vez más", critica el representante vecinal, recordando que hace años que el Ayuntamiento de Ponferrada y la Diputación de León "se pasan la pelota" sobre quién tiene la responsabilidad sobre una carretera que es más pista que otra cosa. "Como no se actúe, la próxima vez que llueva va a causar un daño todavía mayor y, cuanto más tiempo pase, más complicado será arreglarlo", afirma Carlos de la Torre, que advierte de la proximidad del inicio del curso escolar y son cuatro los niños que se desplazan a diario.
Él tiene dos hijos y hay otra familia con otros dos menores que residen en Carracedo, pero que ahora no están allí porque no han podido regresar por el estado del acceso. "Mi hijo mayor empezará este año el instituto e irá en el transporte escolar (un taxi) y a la pequeña la llevamos nosotros. Hay otros dos niños más, de los cuales el niño va en transporte y al pequeño lo llevan también sus padres", relata el alcalde de barrio. Se desplazarán a diario hasta Ponferrada y Campo.
Así ha quedado el cauce la reguera, sin gota de agua a la vista.
"No tenemos la atención que creo que merecemos. Parece que se quieren cargar este pueblo", reprocha Carlos de la Torre a la espera de soluciones. Por su parte, tanto el alcalde de Ponferrada, Marco Morala; como el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, sostienen que se está trabajando en la zona para tratar de dar una respuesta lo más rápida posible. El regidor reconoce que la situación es complicada por el mal estado en el que ha quedado el acceso a Carracedo de Compludo.