La Guardia Civil localiza el arma homicida del caso de Arganza con restos de ADN
La investigación de la Judicial se estrecha cada vez más y podría haber detenciones.Los datos ha permitido obtener la conclusión de que detrás del crimen se esconden motivos económicos
Finca de cerezos en el casco urbano de Arganza, con el precinto judicial, el día que apareció el cadáver, el 18 de mayo.
Lo contaba este periódico el pasado 11 de julio, con detalles sobre llamadas de teléfono interceptadas y esta semana siguen avanzando las investigaciones para detener a la persona o personas que participaron o dieron muerte al vecino de Arganza, Domingo San Miguel Asenjo, de 78 años, encontrado el 18 de mayo de este año en una finca de cerezos próxima a su vivienda. Ahora hay mas pruebas que se unen a la investigación avanzada: Apareció el arma de delito, se confirma el móvil económico y se analizan trazas de ADN incriminatorio.
La Policía Judicial de la Guardia Civil estrecha cada vez más el cerco sobre el autor o los autores del crimen de Arganza. En las últimas semanas, se han registrado importantes avances en la investigación para esclarecer la muerte de Domingo San Miguel Asenjo de 78 años de edad y vecino de Arganza, el pasado mes de mayo. Las pesquisas determinan que no fue un accidente, fue un homicidio. No se descartan detenciones en próximos días.
Aunque, en principio, las lesiones parecían compatibles con una caída, la investigación oficial llegaba a la conclusión de que el hombre fue agredido en la cabeza con un objeto contundente. Esos golpes fueron realmente lo que acabaron con su vida, según los informes preliminares. «No hay lugar a dudas» aseguran, literalmente, fuentes conocedoras del caso en el que sigue trabajando la Policía Judicial de la Guardia Civil, desde que el pasado 18 de mayo, apareciera el cuerpo sin vida de Domingo San Miguel Asenjo, de 78 años, en medio de una plantación de cerezos de la localidad de Arganza.
Entre los distintos indicios recopilados por la Policía Judicial, se destaca el hallazgo de la posible arma homicida, de la que se han podido extraer potenciales trazas de ADN. A partir de ahí, se podrían recuperar restos biológicos del autor del crimen que podrían ser determinantes para identificar al homicida. Además, la investigación policial ha permitido obtener la conclusión de que detrás de esta acción criminal se esconden motivos económicos.
Esa tesis se vería respaldada por documentos incautados propiedad del fallecido y de la constatación de que la víctima disfrutaba de un patrimonio muy elevado, a pesar de que mostraba una vida austera. Por eso, las principales sospechas apuntan a que el autor o autores del crimen de Arganza pudieron aprovechar su cercanía y confianza con Domingo San Miguel para perpetrar su acción. Las hipótesis que maneja la Guardia Civil apuntan a personas de su entorno cercano y así se corrobora, también, en declaraciones de amigos y allegados de la víctima. No se descartan detenciones en los próximos días.
Han pasado tres meses y la Guardia Civil no ha dejado de investigar, con los informes técnicos y los detalles forenses de la autopsia apuntando a un claro asesinato, un homicidio, una muerte violenta que se está intentando esclarecer reuniendo indicios y pruebas. Los investigadores del caso han tomado declaraciones a numerosas personas, desde el círculo más cercano al fallecido (una familiar y su pareja) hasta los ocasionales, siguiendo todas las pistas para tratar de detallar los últimos movimientos de personas que pudieran estar relacionadas con este caso, y con los últimos momentos de la víctima y vecinos que lo conocían. Otra pistas importante con la que trabaja la Guardia Civil es una llamada telefónica en la que una persona da a entender parte de lo sucedido. En esa conversación se estima que hay presunta implicación o al menos ser conocedores de parte de lo sucedido que rodea esta trágica muerte.