La campaña del Botillo se cerrará con 267.000 kilos certificados

Agosto también es un mes fuerte para el embutido por excelencia

El consumo de este embutido es más local como dice el refranero popular: «Donde hay un berciano, hay un botilloDL

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Ponferrada

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El botillo del Bierzo afronta las últimas semanas de la campaña 2025-2026 con unas cifras que apuntan a la estabilidad. Aunque el ejercicio no finalizará oficialmente hasta el próximo 30 de septiembre, la previsión de la Indicación Geográfica Protegida es cerrar con unos registros muy similares a los del año pasado, unos 267.000 kilos certificados y más de 233.000 unidades.

Así lo explica el director gerente de Alimentos de Calidad del Bierzo, Pablo Linares, quien señala que «por los datos que vamos teniendo, más o menos se va a repetir un poco la campaña pasada». En estos momentos, añade, existe «una variación imperceptible con respecto a este mismo momento del año pasado», por lo que «es previsible que acabemos igual que el año pasado». Se trata de cifras similares a la campaña anterior.

El consumo mantiene además una marcada estacionalidad. «Siempre» hay un ascenso durante los meses de invierno, explica Linares, aunque agosto también es tradicionalmente un mes fuerte para el producto. El regreso a la comarca durante las vacaciones de numerosos bercianos que residen fuera de la provincia favorece ese repunte.

«En agosto casi toda la gente que está afuera suele venir al pueblo», apunta, en referencia a quienes viven durante el resto del año en ciudades como Valencia, Barcelona o Bilbao. Esto hace que las ventas aumenten respecto al resto del verano, aunque sin alcanzar los niveles propios del invierno.

Por otro lado, la internacionalización continúa siendo una de las asignaturas pendientes del botillo. La exportación sigue siendo «anecdótica», según Linares, debido a las características de un producto muy vinculado al conocimiento de la gastronomía berciana.

«La gente que consume botillo es la que conoce el botillo», explica. A su juicio, no es un producto que pueda encontrarse fácilmente en un lineal y ser adquirido por consumidores que desconocen qué es o cómo se consume.

Evolución

La IGP Botillo del Bierzo cuenta con este reconocimiento desde el año 2000. En sus primeras campañas, la producción certificada se situaba por debajo de los 200.000 kilos. La evolución posterior permitió alcanzar el máximo entre 2015 y 2019, cuando se llegaron a superar los 300.000 kilos.

Hay que recordar que la pandemia provocó posteriormente «un bajón también importante», pero el sector ha recuperado terreno. En 2024 se situó en torno a los 253.000 kilos y en la campaña siguiente se superaron los 267.000. «Nuestra idea es que volvamos a esa senda poquito a poco de los 300.000 kilos de botillo», señala Linares.

Más allá de recuperar los niveles máximos de producción, la IGP tiene otro objetivo: aumentar la presencia del botillo en la restauración berciana durante todo el año. «Uno de los objetivos que todavía no hemos cumplido en estos 25, casi 26 años ya, es conseguir que en el Bierzo el botillo sea la seña de identidad a nivel gastronómico en la restauración», explica Linares. «Si tú vas a Valencia, en cualquier restaurante, cualquier época, cualquier día del año, los 365 días del año, prácticamente todos los restaurantes van a tener paella», explica como comparación.

Ese es precisamente el modelo que aspira a trasladar al Bierzo. «Es un poco nuestro objetivo: que cualquiera que nos visite en cualquier momento del año pudiera encontrarse ese botillo, nuestro producto más singular», apunta.

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Aunque algunos establecimientos ya lo mantienen en sus cartas durante todo el año, reconoce que todavía son «muy poquitos» y que la mayoría de los restaurantes lo ofrece únicamente «en momentos puntuales».