Morala niega que el puente García Ojeda vaya a tener un mirador y defiende la continuidad de los servicios públicos
El alcalde de Ponferrada afirma una intervención que incluirá un análisis de la estructura del puente, mejoras en el asfaltado y las aceras, nuevo mobiliario urbano e iluminación
Puente García Ojeda
Uno de los asuntos que ha marcado la actualidad municipal esta semana ha sido el futuro del puente García Ojeda. A principios de semana, el teniente de alcalde y concejal de Patrimonio, Iván Alonso, avanzaba que el espacio se convertiría en un mirador con una “doble perspectiva”, hacia el Castillo y hacia el monte Pajariel, en una actuación que, según explicó, pretende crear una nueva conexión visual entre el paisaje y el monumento. Alonso señaló además que el proyecto se presentaría a finales de septiembre y que posteriormente se iniciaría el proceso de licitación.
El anuncio no tardó en generar críticas con una petición publicada en Change.org, que reclamaba que se paralice el proyecto al considerar que se trata de una actuación “innecesaria” y que supondrá la pérdida de plazas de aparcamiento en una zona que, según los promotores de la iniciativa, ya presenta problemas de congestión. A estas críticas se sumó el PSOE, que calificó la actuación como un “parklet de lujo”.
Esta mañana, Marco Morala, alcalde de Ponferrada, ha negado rotundamente que el Ayuntamiento vaya a ejecutar un parque o un mirador en el puente. “Yo nunca lo he dicho”, ha asegurado el primer edil, que ha explicado que la actuación forma parte del proyecto de semipeatonalización del entorno del Castillo.
La explicación del regidor contempla varias fases. La primera, actualmente en ejecución, corresponde a los jardines del Sil, donde se prevén actuaciones en asfaltado, aceras y mobiliario urbano, además de un incremento de las plazas de aparcamiento.
La segunda fase afectaría al puente García Ojeda. Según Morala, lo primero será realizar un análisis de la estructura, al tratarse de un puente construido en 1971. Posteriormente se acometerían trabajos de asfaltado, aceras, mobiliario urbano, farolas e iluminación.
El alcalde también ha defendido la eliminación de parte de las plazas de aparcamiento existentes en el puente, que serían trasladadas a los jardines del Sil, situados a escasa distancia.
Morala ha criticado además la actuación desarrollada durante el anterior mandato socialista en el puente, acusando al anterior gobierno de haber instalado un elemento de madera que, según el popular, suponía un riesgo para los peatones, además de ejecutar una iluminación en la parte inferior de la infraestructura.
La contradicción afecta, por tanto, a uno de los elementos más destacados de la actuación anunciada para el puente. Morala ha centrado su explicación en el análisis estructural, la mejora de las aceras, el asfaltado, el mobiliario urbano y la iluminación, pero ha rechazado que exista un proyecto municipal para convertir el puente en un mirador.
El alcalde ha atribuido las críticas del PSOE a una estrategia política y ha acusado a Ramón de vivir “en las redes sociales” en lugar de hacerlo “en la realidad de la ciudad”. También ha defendido que la intervención prevista cuenta con financiación de la Junta de Castilla y León.
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala
Por otra parte, el alcalde de la capital berciana acusa al PSOE de hacer “críticas falsas e interesadas”, defiende la continuidad de los servicios públicos y contrapone los nueve meses de su orden de continuidad con los tres años que, según afirma, mantuvo el anterior gobierno socialista.
El edil ha salido al paso de las críticas del Partido Socialista sobre la gestión municipal y, especialmente, sobre la continuidad de los servicios públicos. El regidor popular ha defendido que la situación actual responde a una solución temporal mientras el Ayuntamiento culmina los procedimientos de contratación y ha rechazado que exista un deterioro en la prestación de los servicios.
Morala ha contrapuesto los nueve meses de orden de continuidad actualmente en vigor con la situación que, según ha señalado, mantuvo el anterior alcalde socialista durante tres años. “Hasta el 16 de agosto de 2022, tres años estuvo con orden de continuidad con la limpieza diaria y recogida de basuras”, ha afirmado, asegurando además que aquella situación acabó generando una reclamación de más de siete millones de euros.
Frente a ello, el alcalde ha defendido que el actual equipo de gobierno trabaja para culminar los pliegos y sacar adelante la contratación definitiva. “La orden de continuidad que hemos dado nosotros es de nueve meses”, ha señalado, insistiendo en que los servicios se están prestando “con absoluta normalidad” y sin que, a su juicio, se haya resentido su calidad.
El alcalde también ha extendido sus críticas a la gestión socialista en el Consejo Comarcal del Bierzo. Ha cuestionado la ausencia de presupuestos en los últimos ejercicios y la falta de rendición de cuentas durante los últimos años, pese a contar, según ha remarcado, con mayoría. Para Morala, esta situación evidencia “un déficit absoluto de gestión” y una “incapacidad absoluta para gestionar tanto el Ayuntamiento como el Consejo Comarcal”.
Además, el regidor ha asegurado que su equipo ha tenido que afrontar durante estos años una oposición que, en su opinión, se ha dedicado a “poner palos en las ruedas” y a dificultar la acción de gobierno. Pese a la falta de mayoría y de presupuestos, Morala ha defendido las actuaciones desarrolladas en distintos barrios y pueblos del municipio y ha destacado el respaldo recibido de la Junta de Castilla y León.