Del Bierzo y Cabrera salieron el año pasado 230.000 toneladas, con una facturación de 120 millones
El freno alemán estanca en el 12% el crecimiento de la pizarra local
El freno económico que ha impuesto en Europa la denominada locomotora alemana ha influido de manera decisiva en las ventas de pizarra producida el
Van ya cuatro años en los que el mercado alemán sigue frenando un mayor crecimiento de la pizarra obtenida en las canteras del Bierzo y de La Cabrera. El pasado se sumó igualmente a esa tendencia de crecimiento, pero sostenible. Fue el 2002 un año en producción y ventas de pizarra prácticamente similar al de 2001. Se dio la circunstancia que el pasado año el mercado de pizarra francés, -otro de sus habituales buenos clientes-, experimentó igualmente una ligera baja en las compras. Cuenta Plácido Carrera, el presidente de una de las dos patronales de la pizarra, que en los primeros meses del año que acaba de expirar habían detectado un repunte considerable de las ventas, y confiaban en que el año volviera a recuperar los ejercicios de bonanza, en la que prácticamente se vendía toda la pizarra y a buen precio. Sin embargo, a medida que pasaron los meses, la realidad fue diferente en negativo con relación a la previsión inicial. Con todo, no se quejan los empresarios de la pizarra, puesto que han salvado el año de manera aceptable, ya que hay otros sectores más perjudicados por la recesión europea. Desde Apile confían en que a lo largo de este año que acaba de comenzar se produzca una recuperación del mercado alemán y francés para elevar la facturación y la producción por encima de las 230.000 toneladas de pizarra vendidas. Se da la circunstancia que están subiendo las ventas de pizarra para el sector de la construcción nacional.