La acusación pide una condena de 50 días de multa y el fiscal, de 15, para José Pérez Cerezales
Juzgan a un familiar del ex regidor de Balboa por amenazar al nuevo alcalde
El secretario local declaró durante la vista que el acusado arrojó un objeto a la autoridad municipal
El alcalde de Balboa, José Manuel Gutiérrez Monteserín, ayer en los juzgados de Ponferrada
La polémica no abandona al municipio de Balboa después de que una moneda al aire deshiciera el empate entre el PP y el PSOE en las últimas elecciones municipales. Y el nuevo capítulo de la división que se respira en el pueblo se vivió ayer en los juzgados de Ponferrada, donde un primo del ex regidor socialista fue juzgado por supuestas amenazas al nuevo alcalde, el popular José Manuel Gutiérrez Monteserín, el mismo día de su investidura. José Pérez Cerezales, familiar directo del candidato perjudicado por el azar y anterior regidor, Epifanio Cerezales, se enfrenta a una pena de 50 días de multa, a seis euros diarios, acusado de una falta de respeto a la autoridad y otros 20 días de multa, también a seis euros diarios, por una falta de daños. El fiscal, que da crédito a la versión de Monteserín tras escuchar el testimonio del secretario municipal, rebaja la petición de penas a 15 días de multa. El juzgado número cinco de Ponferrada dejó ayer visto para sentencia la denuncia presentada por Monteserín contra Pérez Cerezales. Los hechos denunciados sucedieron en torno a las 14 horas del pasado 4 de julio, poco después de que Monteserín fuera investido alcalde y cuando se encontraba en compañía del secretario municipal en el interior del Ayuntamiento. Según la versión del regidor del PP, el acusado, que entró en el Ayuntamiento acompañado de su esposa, un sobrino y su novia, le amenazó de muerte y trató de cachearle para comprobar si estaba grabando la conversación. El alcalde declaró ante el juez que Pérez Cerezales, con el que dijo que ya había tenido roces durante su anterior etapa al frente del Ayuntamiento por construir una nave sin licencia, acabó arrojándole el cargador de un cámara digital que encontró en una mesa y que impactó contra una estantería. Según Monteserín, sólo la presencia del secretario judicial y del propio sobrino del acusado, que le sacaron del Ayuntamiento, evitó males mayores. El secretario municipal, por su parte, reconoció sin concretar más que el acusado insultó y amenazó al alcalde en el transcurso de la discusión, y le arrojó el cargador mientras lo alejaban. La fiscal se apoyó en el testimonio del funcionario para fundamentar su petición de penas, por considerarlo el más objetivo. El funcionario aseguró que Pérez Cerezales, ganadero de profesión, se había dirigido al alcalde para pedirle «que no se metiera con él, que no quería problemas». La conversación subió de tono cuando el regidor preguntó al primo de su rival si le estaba amenazando.