Los visitantes miran con interés las piezas expuestas
L. DE LA MATA
La Feria de la Cerámica se convirtió un año más en el reclamo turístico más importante de las fiestas de La Encina. En esta edición se mezcló la alfarería tradicional con la vistosidad del diseño empleado por los alfareros, artesansos y ceramistas de los 56 stands que participaron en la vigésimo segunda edición de la Feria de la Cerámica. Lámparas, relojes, pendientes, complementos de cocina son algunos de los artículos que durante estos días se exhibieron en el patio del colegio Campo de la Cruz. Los participantes prodecen de lugares muy diversos como Andalucía, Galicia o Madrid entre otros.