El subdelegado se reúne en Torre con la oposición y evita su manifestación
Alarmado por el aumento de la tensión política en Torre del Bierzo, el subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez, viajó ayer tarde a la localidad berciana y logró convencer a los respresentantes de la oposición municipal para que renunciaran a organizar mañana una manifestación de apoyo a la moción de censura, sólo dos horas antes de la protesta autorizada de los partidarios de la alcaldesa. Francisco Álvarez se entrevistó a media tarde en el bar El Langreano con los concejales del PP y la UPL y con los alcaldes pedáneos de Santa Marina, Santa Cruz de Montes, Álbares de la Ribera y San Fancundo, que estaban dispuestos a convocar la «contramanifestación» y echar un pulso a los vecinos afines a María José Estrada. Álvarez, que evitó hacer declaraciones, pidió a la oposición que desconvocará la manifestación para evitar altercados y no crispar más los ánimos de los habitantes del municipio. Los ediles entendieron la exposición del subdelegado y decidieron renunciar a sus intenciones para rebajar el clima de tensión. La oposición había tomado la decisión de manifestarse al término de la extraña madrugada del viernes. A la 1.30 de la madrugada, y tras el fin del encierro en el Ayuntamien to, los concejales del PP y la UPL remitieron un fax a la Subdelegación del Gobierno solicitando autorización para manifestarse mañana a las 18.00 horas, en las mismas calles de Torre.