El TSJ avala a la Junta para detener la macrocantera de Las Médulas Contra el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
Catisa debe contar con permiso especial para ampliar su explotación de caliza en Carucedo
L. DE LA MATA
El Gobierno Herrera tiene en sus manos argumentos jurídicos para contener la expansión de la impactante macrocantera del grupo Martínez Núñez en el entorno de Las Médulas, paraje decalrado Patrimonio de la Humanidad. Una sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha desestimado el recurso de la empresa Catisa para cambiar la clasificación de su explotación Peña el Rego de la sección A a la sección C, que le otorgaría derecho para ampliar la actual cantera. El fallo, que fue notificado a las partes el pasado 25 de mayo y que es firme desde el 1 de julio, ratifica la vigencia de una orden de 12 de mayo de 1997 de la Consejería de Industria por la que se desestimaba la reclasificación en la sección C de las autorizaciones de explotación para las canteras de Peña el Rego y El Calero. Catisa, sin embargo, al margen del contencioso en el TSJ, había conseguido que la Delegación Territorial de León de la Junta de Castilla y León le otorgará la autorización de sección C en el año 2000 para su cantera Peña el Rego, y el 2002 un proyecto de explotación de este yacimiento sobre 56 hectáreas. Ahora, sin embargo, el alto tribunal de Castilla y León confirma, en contra de ese permiso, que Catisa no puede disponer de la sección C, lo cual obliga a restringir su explotación al perímetro que originalmente tenía cuando se adjudicó la autorización de Peña del Rego. Este perímetro es muy inferior al que abarca la explotación actual de caliza. Un detalle que delata que la empresa lleva ya muchos años fuera de los límites autorizados. Anti-normas urbanísticas Con la misma argumentación legal, el Ejecutivo que encabeza Juan Vicente Herrera, según expertos juristas consultados por este periódico, podría echar abajo la última autorización de la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Castilla y León autorizando a la sociedad del grupo Martínez Núñez para ampliar la cantera en 63 hectáreas de montes comunales en el municipio de Carucedo. La ampliación, por otra parte, violaría las normas urbanísticas del Ayuntamiento de Carucedo, que contemplan la zona de expansión como terreno rústico de especial protección. La licencia de la Dirección General de Medio Natural para extender en 63 hectáreas la superficie de la cantera de Catisa en el entorno del único paraje Patrimonio de la Humanidad de la provincia levantó un notable revuelo político muy poco antes, precisamente, de que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León se hiciera firme. La mano del Ejecutivo Herrera El propio presidente del Ejecutivo autonómico, Juan Vicente Herrera, consciente del indudable impacto visual de esta macrocantera de caliza desde algunos de los hitos turísticos más destacados de Las Médulas, señaló hace poco más de un mes la conveniencia de revisar la orden de ampliación firmada por el director de Medio Natural, Mariano Torre, y bendecida por Minas. Un propósito que ahora mismo puede verse respaldado de forma muy seria por la sentencia dictada por lo Contencioso del TSJ. La macrocantera de caliza que el grupo Martínez Núñez quiere ampliar en 63 hectáreas justo en la línea más visible para los miles de turistas que se acercan al único paraje de la provincia declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco no debería ir más allá de sus confines actuales. Según una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, la empresa Catisa no puede disponer de los permisos necesarios para afrontar dicha actuación. Este salvoconducto jurídico, según expertos consultados por este periódico, debería servir a la Junta para detener la expansión del impactante yacimiento.