Según la empresa denunciante, los religiosos son condenados por incumplimiento de contrato
Corona S.L. desalojará a los Paúles y abrirá un cuatro estrellas en San Nicolás
El Juzgado número 1 condena a los padres a entregar a la firma hostelera su edificio en Villafranca
El edificio de los Paúles en Villafranca será un hotel de cuatro estrellas
La empresa Hostelería y Turismo Corona S.L. anunció ayer que procederá de inmediato a desalojar del edificio de la Hospedería de San Nicolás, en Villafranca del Bierzo, a los Padres Paúles. La firma hostelera dejó patente este propósito en virtud de la reciente sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Ponferrada, según la cual la orden religiosa habría incumplido los términos del contrato de arrendamiento que firmó con Corona S.L. en octubre de 1998. A tenor de dicho fallo, la empresa entiende que los Paúles tendrán que entregar la Hospedería de San Nicolás y abandonar el edificio. Además, los religiosos se verán obligados a rebajar en un 50% las cuantías de arrendamiento y ampliar el periodo del contrato en ano y medio más a favor de la compañía arrendatarias. A tenor de dicha sentencia, los responsable de Hostelería y Turismo Corona S.L. anticiparon ayer lo siguiente: «Que este empresa va a ejecutar la sentencia inmediatamente, por lo que los curas tendrán que abandonar el edificio, entregándolo a la empresa». Y a renglón seguido señalaron que de inmediato darán luz verde a las obras de «un hotel de cuatro estrellas, a cuya instalación -remacha el comunicado- los curas se han opuesto desde hace años». El fallo de la sala de instrucción ponferradina se produce después de que la semana pasada quedara visto para sentencia en la Audiencia Provincial de León un juicio por presunto delito de estafa y coacciones de la compañía contra dos padres paúles. El fiscal, en este caso, acabó rebajando los cargos y limitando las acusaciones a uno sólo de los eclesiásticos. La empresa denunciante, al hilo de la última sentencia, no duda en culpar de esa situación «a la tozudez del superior de los Paúles, Antonio Otero», del que aseguran que «nunca ha aceptado las ofertas de la empresa» y ha llevado a la orden religiosa a «gastar un montón de dinero en abogados, procuradores, peritos e informes para al final no conseguir echar a la empresa arrendataria» y suscribir luego un nuevo contrato con otra entidad con un precio de alquiler superior al que venía percibiendo.