Los cambios de residencia temporal de los prejubilados y pensionistas ocasionan desajustes
El Bierzo pierde 5.000 tarjetas médicas, pero el gasto en farmacia sube 3 millones
La inmigración y los traslados de cartilla sanitaria descuadran el presupuesto del Sacyl en la comarca
Los servicios del Sacyl de la Junta de Castilla y León han contabilizado este año en el Bierzo un total de 4.914 cartillas sanitarias menos que en el 2003, y como paradoja justificada, el presupuesto farmacéutico se ha disparado en 3,2 millones de euros más que en el ejercicio anterior. Hace cinco años había en la comarca 150.257 tarjetas sanitarias para el Área de Salud del Bierzo y se ha venido manteniendo en esa línea hasta el año pasado, en las que había registradas 149.165. Pero, en la actualidad, son oficialmente 144.251 los beneficiarios con dicha tarjeta médica para ser atendidos por los servicios de salud bercianos. Este descenso de las tarjetas sanitarias no está relacionado matemáticamente con el censo de la población. Hace años, en la cartilla del médico iban incluidos el cabeza de familia y el resto de integrantes del núcleo familiar. Ahora, cada paciente tiene cartilla individual y el hecho de que se haya producido ese descenso se debe a que esos casi cinco mil usuarios de la sanidad pública optaron por solicitar oficialmente la cartilla sanitaria en otra área de salud de España. Tiene mucho que ver en este aspecto la situación de los jubilados de diferentes sectores laborales o prejubilados de la mina, que optan por desplazarse al Mediterráneo. En muchos casos, aunque tienen la tarjeta sanitaria fuera del Bierzo siguen censados en la comarca, y este flujo poblacional de un lugar a otro causa quebraderos de cabeza para cuadrar el presupuesto sanitario y la dotación asistencial de médicos y personal para atender a todos. Precisamente el fenómeno de la inmigración es otra de las causas que descuadra el presupuesto. La mayoría no tiene tarjeta sanitaria y los menores de esta población atendida en el Bierzo no figuran como usuarios de la sanidad, aunque sí reciben esas atenciones. También hay casos de picaresca, detectados, por ejemplo en Bembibre. Hay inmigrantes que acuden al médico, no tienen tarjeta, son atendidos y utilizan nombres diferentes cada vez que asisten. Otro detalle que descuadra las cuentas también tiene que ver con el olvido que los padres tienen de solicitar tarjeta sanitaria para su hijo recién nacido. Sólo lo hacen en el Registro Civil, pero a la hora de la verdad son atendidos como uno más.