El juzgado tramitará las nuevas diligencias que podrían derivar en condenas superiores a tres años
La jueza aprecia mayores penas y anula el juicio contra dos neonazis
L. DE LA MATA
La presunta retención ilegal y coacciones por parte de cinco ponferradinos relacionados con grupos neonazis al propietario del bar de copas Mala Leche, Aniceto Rey, podría deparar penas superiores a los tres años para los dos mayores de edad que ayer declararon ante la titular del juzgado de instrucción número 5 de Ponferrada. En el caso de los otros tres detenidos, al ser menores de edad, será la fiscalía de menores la que deba actuar al respecto. La declaración de los dos denunciados en el juicio previsto para ayer al que acudió el afectado, Aniceto Reyes, trajo consigo que la jueza se inhibiera en el caso al considerar que los hechos revestían de una mayor gravedad a la inicialmente prevista con penas que pueden superar los tres años de prisión. Esa circunstancia motivó la suspensión del juicio así como el traslado de las diligencias e instrucción al titular del juzgado número 4, el que estaba precisamente de guardia cuando sucedieron los hechos, con el fin de esclarecer si estos son constitutivos de penas mayores de tres años o incluso de cinco. En el primero de los casos serían el juzgado de lo penal el encargado de hacerse cargo del juicio mientras que si los hechos pueden deparar una condena superior a los cinco, en ese caso sería la Audiencia Provincial la encargada de llevar a cabo el procedimiento judicial sobre los dos presuntos neonazis. Y es que en un primer momento se creía que los presuntos delitos de retención ilegal y amenazas iban a suponer penas menores a los tres años por lo que se procedió a un juicio rápido, pero tanto por las declaraciones de ambas partes como por las diligencias realizadas la juez halló indicios de que el hecho en sí podía acarrear sanciones mayores para los implicados. Ahora, a través de nuevas diligencias de carácter ordinario, quedará determinada la gravedad de los hechos para que los dos encausados mayores de edad sean juzgados en Ponferrada o en la Audiencia Provincial. «Espero que sirva de ejemplo para que no se repita» Aniceto Reyes, que a la salida del juzgado no quería volver a recordar unos hechos díficiles de asimilar, valoró la actuación judicial como correcta «si al final se da ejemplo para que hechos de esta índole no se vuelvan a repetir y las calles estén tranquilas y sin amenaza para las gentes de bien». Arropado por varios amigos y compañeros, el deseo que ayer repitió varias veces fue el de «hacer justicia». Con todo, la decisión del titular del juzgado número 1 de Ponferrada de inhibirse a favor del número 4 va a hacer que el juicio se demore y también las posibles penas que pueden castigar a los presuntos autores.