El alcalde quiere iniciar las obras, presupuestadas en 4,8 millones, a principios del 2005
El castillo recuperará sus antiguos tejados, la zona palacial y las torres
Los trabajos durarán dos años y medio y la fortaleza vieja y el patio del pozo quedarán al margen
La imagen virtual muestra el aspecto que tendrá el castillo con tejados
La imagen que los habitantes de Ponferrada tendrán de su castillo dentro de dos años y medio será muy distinta de la actual. Las obras de restauración financiadas con 4,8 millones de euros de fondos europeos no sólo servirán para recuperar la fisonomía original del antiguo palacio del Conde de Lemos, con su patio y su salón de armas tal y como eran en el siglo XV, y cuatro de las torres principales. Tejados de pizarra y galerías de madera ofrecerán a quienes lo visiten una estampa de la fortaleza que hace siglos que nadie contempla. El ambicioso proyecto de restauración, que se ajusta al Plan Director elaborado hace diez años por Fernando Cobos y fue presentado ayer por el alcalde y el propio arquitecto, permitirá además que los espacios recuperados tengan un uso institucional, turístico y cultural. El castillo dejará de ser una ruina visitable para convertirse en un complejo con una función equivalente a la de un edificio de usos múltiples, pero respetando el rigor histórico y el pasado del recinto. «No estamos ante un proyecto de obra nueva, vamos a rehabilitar estructuras arquitectónicas que tienen su propia historia y personalidad y que condicionan, para bien, el edificio, sino estaríamos ante un edificio de usos múltiples de cualquier polígono industrial», explicó Cobos. El cambio más apreciable a primera vista afectará a las ruinas del antiguo palacio del Conde de Lemos, que recuperará sus galerías de madera en torno al patio y el salón de armas. Serán dos espacios de representación institucional que el Ayuntamiento usará para dar mayor solemnidad a ciertos actos oficiales. La misma zona palacial albergará en su planta superior una sala de conferencias. En el palacio anexo, la sala de los azulejos acogerá la Biblioteca Templaria, donde el equipo de gobierno municipal quiere reunir todas las publicaciones relacionadas con la antigua orden de caballería. En el piso inferior, el proyecto que hoy se someterá a la consideración definitiva de los técnicos de la Comisión de Patrimonio contempla la apertura de un recorrido virtual para mostrar a los visitantes la historia del castillo. No faltará tampoco una cafetería en la misma zona del recinto. Cuatro torres que hoy aparecen destechadas volverán a disponer de cubiertas. En la torre del Monclín, la más cercana al puente García Ojeda, se habilitará el museo arqueológico sobre la fortaleza. La torre de Cabrera mostrará piezas de artillería de las guerras con los irmandiños (campesinos gallegos levantados en armas contra el Conde de Lemos), la de Malvecino recogerá armas de las guerras nobiliarias y la de Malpica enseñará piezas de la época de los Reyes Católicos. Rehabilitación incompleta Los 4,8 millones que también servirán para reformar las calles Gil y Carrasco y Tras la Cava no alcanzarán para todo. La rehabilitación del castillo viejo con su patio del pozo tendrá que esperar a encontrar nueva financiación, explicó el alcalde. Las obras, en cualquier caso, comenzarán en primer trimestre del 2005. «Estamos a la espera de que nos llamen del Ministerio para firmar el convenio a finales de mes o primeros de diciembre, y la licitación será inmediata», aseguró Carlos López Riesco.